por aquí —nuevamente— nagumo ( pron. femeninos, gmt-4), fingiendo demencia. les presento a asher fernsby. me quedó un poco el resumen, no tan resumido. si quieren saber más sobre él por aquí está su tablero y su formulario.
asher dimitri fernsby nació el 18 de diciembre de 1998 en melbourne, australia. estudió medicina en the university of melbourne, donde se graduó con honores en 2023. aun así, desde 2025 no ha vuelto a ejercer.
hace algunos meses comenzó a ayudar a una anciana con su pequeña floristería, maple & stem, encargándose sobre todo de las entregas durante las tardes. el trabajo no paga demasiado, pero es suficiente para mantener lleno el estanque de su motocicleta.
sobrevive, en gran parte, gracias a las mesadas que le envía su padre, quien insiste en considerar aquella pausa un simple “berrinche” antes que una verdadera crisis vocacional.
su familia se ha dedicado durante décadas —o más— al área de la salud.
los fernsby eran conocidos no sólo por el prestigio de sus clínicas y hospitales, sino también por la fortuna que habían construido alrededor de su apellido. desde pequeño, asher fue visto como el ejemplo perfecto de lo que un hijo debía ser: educado, responsable, inteligente y sorprendentemente fácil de criar. nunca causó problemas reales, nunca atravesó una etapa particularmente rebelde y rara vez discutía con sus padres.
creció acostumbrado actuar como debía, entrenamientos, actividades extracurriculares y llenar expectativas que eran demasiado altas. incluso para él. siempre le gustó mantenerse ocupado; por lo que el deporte terminó convirtiéndose en una de las pocas cosas que realmente sentía como suya.
durante la secundaria, destacó especialmente en el voleibol y el atletismo, participó en campeonatos interescolares tanto dentro como fuera de australia, acumulando medallas que su madre enseñaba con orgullo en cada fiesta familiar. aún cuando no fue a ninguno de los torneos.
ilusamente, creyó que quizás podía construir una vida alrededor de lo que amaba, si lo presumían siempre, podía ser válido, ¿no? qué iluso. para sus padres sólo era un pasatiempo, incluso cuando le consiguió una beca deportiva que, de plano, no necesitaba. era admirable, sí, aunque sería incapaz de conseguir el éxito y prestigio que ya cargaba en su apellido.
aprendió, más temprano que tarde, a esconder cómo se sentía. nadie se lo pidió directamente, pero entendió que decepcionar a los demás o decir lo que pasaba por su cabeza, podría ser un inconveniente. prefería sonreír, asentir y cumplir con lo que se esperaba, antes que generar un conflicto. incluso ahora, muchas personas lo describirían como alguien amable y estable, cuando en realidad, lleva años ciñéndose a expectativas que lo tienen agotado.
pero ya es costumbre.
como era de esperarse, entró a medicina. la misma universidad donde se formaron sus padres, tíos y abuelos. se graduó con honores, tal como se esperaba de él; no fue una sorpresa, por lo que ni siquiera llegó una felicitación. nunca fue un mal estudiante, era bueno siguiendo instrucciones.
no era de extrañarse tampoco que decidiera hacer internados de verano, incluso al otro lado del charco, donde lo llevaron los contactos de su abuelo. en estados unidos conoció a donny walsh, era un simple paciente, pero lo suficientemente preocupado para tomarse el tiempo de hablar con el pobre chico que hablaba demasiado rápido. no conocía el peso de su apellido, sus resultados académicos ni esperaba nada de él. por primera vez, en mucho tiempo, sintió que alguien lo veía por quién era en realidad. y le hizo creer que valía la pena.
contra toda ética, intentó mantener el contacto con él. recibía mensajes esporádicos y mandaba otros que tardaban semanas en contestarse, sin embargo, un día dejaron de llegar respuestas.
cuando donny murió, algo en asher terminó de quebrarse. poco después, dejó de ejercer y emigró a estados unidos, incapaz de regresar a la vida que había construido durante años. su padre lo catalogó como un berrinche, un acto de rebeldía que no vivió a sus quince años. eventualmente se le iba a pasar, sólo había que darle tiempo. por eso sigue enviándole dinero cada mes, no es una muestra de apoyo, sino que demostrar que tenía la certeza absoluta de que asher volvería como el hijo perfecto que nunca dejaría de esperar.
le gustan los deportes, especialmente el atletismo y el voleibol. disfruta de los atardeceres, más si son frente a una playa. su lugar favorito en el mundo es queensland, australia. no le gusta el café, tomó demasiado en la universidad. adquirió el gusto por el matcha y se prepara uno prácticamente cada mañana. nunca había cuidado una planta hasta que la señora walsh le regaló una el primer día que lo conoció.
conduce una motocicleta yamaha R1 race tech negra, la tiene hace aproximadamente cinco meses y ama conducirla de noche. le gusta poner música de fondo mientras dibuja, habilidad que adquirió durante la carrera porque necesitaba estudiar de alguna forma. es rutinario, incluso con su desayuno y los menús; siempre come / pide lo mismo.