Steam Deck: de Diablo IV a CryoUtilities
El fin de semana que abrieron la beta pública de Diablo IV estuve enfrascado en probarlo desde la Deck para decidirme entre la versión de PlayStation, o la de PC para jugarlo desde la portátil (que me vendrá de perlas cuando esté de un lado a otro con el camión).
Instalar Battle.net no es en absoluto complicado. Aquí podéis ver un tutorial de Hooandee muy bien explicado. Yo lo instalé en la SD directamente. Y hasta aquí, cero problemas. Sin embargo, intentar jugarlo más de cinco minutos se convirtió en un auténtico reto.
El viernes por la tarde acabé rindiéndome. Primera cola de más de dos horas, crasheo aparentemente relacionado con algún error al cargar las cinemáticas hechas con el propio motor del juego, segunda cola de casi dos horas, consigo jugar un rato, otro crasheo, la tercera cola ya era menos de media hora, juego cinco minutos, crasheo... y a partir de aquí entra en bucle: no lograba avanzar porque era jugar cinco minutos y colgarme la Deck. Busqué por Reddit y YouTube y probé todas las posibles soluciones. Sin éxito. Lo dejé por imposible.
El domingo intento darle otra oportunidad, después de reinstalar tanto Battle.net como el propio juego. Mismo resultado. Bicheando por YouTube encuentro gameplays del juego tirándolo desde la deck sin ningún problema. Así que empiezo a tirar del hilo y a buscar... y por fin encontré la auténtica solución de mano del usuario u/cinder_s en Reddit: instalar una maravillosa herramienta de optimización llamada CryoUtilities 2.0, desarrollada de manera totalmente desinteresada por el usuario CryoByte33.
La instalación de esta fantástica herramienta es sumamente sencilla. Asequible a cualquier usuario y altamente recomendable. Aquí dejo el enlace al tutorial. Su funcionamiento es aún más simple que la instalación: lo que hace básicamente es ayudarte a optimizar la memoria swap, y guiarte para gestionar la vram.
Seguí los pasos uno a uno, configuré con los parámetros que me decía en el tutorial, y el cambio ha sido drástico. Pude disfrutar del Diablo IV sin ningún tipo de problema ni crasheo, salvo alguna bajada puntual de FPS.
Pero la cosa no queda ahí. Mi sorpresa vino ayer cuando me puse a echar la tarde con el Batman Arkham Knight (sí, tengo pendiente escribir algunas líneas sobre el Arkham City). Si el juego ya corría genial en la deck, ahora va aún mejor: los ventiladores no soplan a toda máquina, no se calienta como antes, y, lo mejor de todo, una gran mejora en la duración de la batería; de llegar a duras penas al par de horas a aguantar casi cuatro.













