Hoy celebró tu vida y tus logros, tu valentía y tus temores, tus luchas, tus sentimientos, tu actitud y hasta tu narcisismo. Hoy es de esos días en los que me paro a pensar que seria de mi sin ti, y créeme los escenarios que aparecen en mi cabeza no son tan buenos. No sé si hay un dios o un ser supremo, si son los aliens o simplemente el destino, pero no sabes lo agradecido que estoy de haberte conocido en mi camino; a ti a la simpática y a la odiosa, a la romántica y la que no cree en el amor, a la humana y a la que no lo es, a la que lo entrega todo y no teme el volver a empezar.
Celebro el que tenemos tus enseñanzas y tus historias, tanto las de valentía como las de derrota, agradezco que, aún días como este, pueda mirarte a los ojos y seguir viendo a la misma de siempre, que después de todas tus batallas nunca te abandonaras y nunca me abandonas a mi tampoco.
Te celebro a ti mi diosa humanada y espero celebrar mil veces más durante lo que me queda de vida.









