Agoraphobia.
Me gusta más estar conmigo, no tengo que lidiar con las palmas de mis manos sudororosas, ni sonrojarme sin razón aparente, ni batallar para quitarme el nudo en la garganta, o intentar hablar más fuerte aunque sepa que aun así no me van a escuchar. Me gusta estar conmigo, porque estoy en calma, aunque mi mente vaya a mil por hora. Existe un nivel de plenitud que divide mi soledad y el estar acompañada, cuando alguien logra integrarse a esta plenitud, es cuando lo llamo amistad, y asi fluyen conmigo en mi soledad y en mi divagar de pensamientos. Pero aun sin estar acompañada, me gusta estar conmigo.












