El 27 de mayo, como planeamos, nos vimos todos en el Comedor de los Pobres Escobedo. Algunos se perdieron entre las calles, pero todos logramos llegar a tiempo. Inmediatamente me comuniqué con la señora Sandra, quien me dio todas las instrucciones de cómo llevar a cabo el inicio de la convivencia. Yo estuve entre los que registramos a las personas y les dábamos los boletos de rifa que imprimÃ. Mientras tanto, los demás se preparaban para estar con los niños, o acomodaban las sillas y los materiales para la loterÃa. Después dimos comienzo al evento. Jugamos loterÃa dando paletas Payaso de premio, jugamos e hicimos manualidades con los niños y después fueron las rifas de despensas y juguetes. Tuvimos un poco de descontrol al momento de rifar los juguetes, pero las encargadas del comedor nos ayudaron a organizar a la gente. Posteriormente ayudamos a servir la comida y a limpiar. La gente fue muy agradecida con nuestra visita. El staff fue muy servicial y estuvo atento en todo momento. Sobraron algunos juguetes que las encargadas regalarán el lunes. Me sentà muy feliz al participar en este proyecto, porque pude ver la felicidad en las caras de las personas. Toda esta experiencia me enseñó diversas habilidades que pude poner en práctica como el liderazgo, ser paciente, tener compromiso y responsabilidad, organizar y planificar una convivencia, hacer una rifa y armar despensas, y al momento de estar en el Comedor, coordinar. Además, al ver a todas estas personas me hizo pensar sobre la necesidad de más instituciones como ésta, que alivien el hambre de las personas de bajos recursos, ya que asÃ, ellos se pueden enfocar en otras necesidades como la educación y mejorar su situación económica. También me hizo ser más consciente de los problemas que ocurren aquà mismo en mi ciudad y que pocas veces habÃa considerado como graves y de solución necesaria. Espero haber causado algún impacto bueno en las personas y los niños con los que convivÃ. Â


















