El Indignado y la Oveja negra, cerca de nuevo...
Habian pasado dos largos meses, desde que el indignado y la oveja negra habían discutido y aunque los mensajes y comentarios en redes sociales hablandaron el corazon de una oveja obstinada, las causas comunes, la misma fe razonada que los presento, los hizo volver a ser los amigos de siempre.
El hombre de piel blanca y cabello rubio bien peinado y de contextura delgada esperaba en la antigua asociación de Teniente Peron, esa que pocos llegan, excepto los que saben como. El indignado vestia de forma semi informal, una camisa tan blanca como su piel con pantalones oscuros y sus borcegos por la fría tarde, una tarde de trabajo para la oveja y de él ser un espectador mas... Uno de los tantos que espera una palabra de orientación.
Aunque ese día era diferente, la pequeña oveja y una robusta leona tenían una energía diferente, como el aire fresco que entra por una ventana por años cerrada, aun entre la luz ultravioleta, el rubio podia ver esas dos perlas negras que miraban a las personas en su escencia para dar alivio y bienestar.
Al finalizar la jornada junto con la tarde y la gente que había asistido a la reunion, pese al mal clima, pese a los truenos y el crepitar incesante de la lluvia, el salon de la antigua casona había tenido concurrencia. Cuando ya todos se habían retirado, la oveja y su amigo indignado, se juntaron en el bar de siempre:
-Qué cansada te ves!- exhalo el indignado mirando como su amiga de energía vigorosa y temple inquebrantable, le devolvía una mirada de fatiga eterna, hambre y palidez mesclada...
- lo se - sonrió ella parpadeando lentamente, como si fuera a dormirse en cualquier lugar y momento.
- te parece que pidamos un café con una porción de torta? - le propuso el rubio con una sonrisa.
- si... Solo que un te para mi y un limón pie... - se saboreo la joven de rizos oscuros.
- Esta bien - la sonrisa del joven indignado se amplio - yo quiero chocotorta... Y... Quisiera saber que opinas de... La nueva prometida del principe sin color...
Los ojos oscuros de la oveja negra se cruzaron con los celestes del indignado, no era cualquier mirada, era una mirada furtiva, como la de un animal al que le habían tocado la herida y estaba apunto de morder. El gesto de ella se había endurecido y el silencio gobernó la mesa, hasta que llego la camarera, una joven con un traje prolijo para quien la pequeña oveja dibujo una sonrisa cortez y volver a su postura inicial:
- Qué puedo decir? - respondió ella mirando por la ventana del antiguo cafe frente al Congreso Nacional y sin poder disimular la lágrima que rodó en su mejilla - tu lo dijiste... Soy una mas del montón... Pero aun asi... Sigo sintiendo afecto hacia él y soy un servidor del mundo espiritual, no puedo negarme a lo que me piden... Menos si se trata de dar alivio a un alma herida...
- entiendo... - respondió el indignado, mientras sentía el dolor deslizándose por su garganta. Ella seguia cautivada por ese hombre, alguien que no le da nada, que no sera capaz de mirarla y de hacerlo - tenias razón en eso tambien...
-Qué? - se sorprendió la joven de rizos cobre, quien tenia los ojos abiertos enormemente, lo cual hizo reir al rubio de ojos claros... Esas expresiones espontáneas de su amiga, de esa oveja risueña y espontánea...
- me refiero... - dijo el indignado intentando calmar sus carcajadas, salidas del alma, difícil de contener y difícil de callar - que no hay secreto para tus ojos Black Sheep, sabias que el principe iba a dejar a "la rosa negra"... Ahora esta en el primer mundo de la mano de un nuevo amor... Y la "rosa negra" volvió al olvido...
- hablando de rosas negras...- empezo de forma pausada la pequeña oveja - me cruce con Black Queen en un café de Recoleta... Estaba sacando fotos y se acerco...
- y que quería la reina de las oscuridad?... Por que no suele hablar en publico pero ataca desde las sombras - se extraño el joven indignado...
- me ofreció unirme, ir al lado de las sombras... - dijo la oveja estremeciéndose - piensa que tener tristeza o viejos dolores me harán ir con ella...
- Esa mujer parece un Carancho... - bufo el joven indignado - te ha buscado siempre... Solo para destruir el grupo del lunes y hacer caer a varios...
- lo sé... - respondió Black Sheep acomodando su cabello - solo espero que se arrepienta como... El antiguo adversario...
- Dios nos ayude y el mundo espiritual, tambien... - el indignado y la pequeña oveja se miraron por un momento, como si ese silencio reparara toda distancia del pasado, pero no su relación, seguian en la hermandad, en la amistad sana en la cual ambos bajaban sus barreras y hablaban de todos los temas, el clima, la vida, la muerte, el alma y sus porvenires, pluralidad de mudos habitados, pero sobretodo, la "filosofía, ciencia y moral" venida de la antigua Francia...
La charla se vio interrumpida cuando reapareció la camarera con la orden. El siguiente silencio fue para degustar la merienda... Una merienda en paz después de la pesada tormenta... Aunque... Vendrían otras mas crudas...