Apenas he alcanzado la puerta cuando su voz me detiene.
—Katniss. Recuerdo lo del pan.
—. Así que, ¿qué recuerdas?
—Tú. En la lluvia —dice suavemente—. Buscando en nuestros botes de basura.
Yo quemando el pan. Mi madre pegándome. Sacando el pan para el puerco pero luego dándotelo a ti en su lugar.
—Eso es. Eso fue lo que sucedió —digo—. Al día siguiente, después de la escuela, quise agradecerte. Pero no sabía cómo.
—Estábamos fuera al final del día. Traté de captar tu mirada. Miraste lejos. Y luego… por alguna razón, pienso que agarraste un diente de león. —Yo asiento. Sí se acuerda. Nunca había hablado de ese momento en voz alta—. Debí haberte amado bastante.
—Lo hiciste. —Mi voz se ahoga y pretendo toser.
—¿Y tú me amaste? —pregunta.
Mantengo mis ojos en el suelo de azulejos.
—Todo el mundo dice que lo hice. Todos dicen que esa fue la razón por la que Snow te torturó. Para romperme.
—Esa no es una respuesta —me dice.















