por Martín Domínguez Si unx googlea “Leer como escritor”, se va a encontrar con una enorme cantidad de páginas hablando sobre el cómo lee un escritor, su importancia, que pensar la lectura de la li…
Por Martín Domínguez
Si unx googlea “Leer como escritor”, se va a encontrar con una enorme cantidad de páginas hablando sobre el cómo lee un escritor, su importancia, que pensar la lectura de la literatura desde la posición de escritor/a como una forma analítica, va a permitir la construcción de las propias herramientas: “tomando conciencia del estilo, el lenguaje, la construcción de las frases o la trama, la estructura, diálogos, descripciones, la construcción de personajes, la elección de narrador, etc.” * Está lleno de artículos y libros en este sentido, de escritorxs de diferentes épocas y estilos, y es sumamente interesante pero creo que se pierde de vista una dimensión.
La primera vez que conocí la diferencia entre leer como lector, que implica completar el sentido de lo que se lee, cumplir el pacto con el/la escritor/a, emocionarse, entrar en los mundos, etc., fue en una imagen, publicada como meme, muy gráfica, y muy bien hecha. En las viñetas (ver imagen) con el mismo dibujo las preguntas varían, y la implicación difiere:
No se trata solo de una lectura analítica, unx se pone en la posición de quien escribe, lo escribe de nuevo, reescribe cuando lo lee y se pregunta con el cuerpo, con la vitalidad del otrx, con cada momento, con el movimiento del escribir revivido-repensado. No es más racional, sino que es otra forma del leer, así como en la edad media era pecado leer en voz alta porque el interior del ser humano no era más que de Dios. Leer como escritor no es más que como lector, sino diferente, me parece crucial pensar en que no se lee solamente con la cabeza, sino con todo el ser-ahí que está puesto en la lectura. Son, parafraseando a Aristóteles, formas de apropiación del ser de su propia predicación, no es lo mismo leer en voz alta que en voz baja, o para adentro, si realmente leemos al otrx, ese otrx inalcanzable, pero solo permeable por nuestra lectura, nos detenemos en la lectura, y no juzgamos antes de tiempo, aunque el juicio ya suceda, inevitablemente. Más allá del juicio, de lo supuestamente bien y mal, sucede dentro y a la vez que leemos que está todo puesto en esa grafía, en esas palabras de otra alma que deja algo,completamos sus imágenes, sus historias y sentimientos con los nuestros. Leer como lector y leer como escritor son formas diferentes de ser, frente a otrx que escribe con el lenguaje de todxs, la primera como espectador, como una excepción, un camino alternativo que completa la historia, la segunda como si hubiésemos sido lxs que removimos la tierra, y aprendemos, con todo, no solamente con las herramientas cómo hacer el camino.
* http://puntoyseguidoescritores.blogspot.com/2015/06/leer-como-un-escritor.html
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