La rubia se paseaba entre las mesas, todavía no se animaba a jugar, tal vez solo hacía una donación y se retiraba, además que estaba cansada de los turnos del hospital, pero recordaba a sus padres diciéndole que debía asistir a cualquier evento importante, que un Alderidge siempre tenía que portar buena cara y darse a ver. Se había detenido a saludar a unas personas, mantenía una sonrisa en sus labios la cual desapareció casi por completo cuando aquella mujer apareció. ‘Sonrie, Saskia siempre muestra una sonrisa aunque no te sientas cómoda’ Escuchó a su madre, por lo que volvió a sonreír un poco. ¿Qué estaba haciendo allí?. “Disculpen” Se dirigió a las personas con las que estaba y se acercó a la contraria. “Allison…” Tenía tanto tiempo sin verla, y sin hablarle, sobre todo después de lo que había pasado. “Tampoco esperaba algo así, ¿Cómo estas?” Trato de parecer relajada, aunque internamente estaba en pánico.
No estaba segura si debía estar hablándole en ese momento, la última vez que se vieron no había terminado muy bien, sabía que le había causado muchos problemas y por eso se sentía un poco culpable pero no podía negar que parte de e ella, tampoco se arrepentía del todo de lo que había ocurrido entre ellas. “Bien, bien, he estado ocupada con el trabajo pero por fin he terminado y pues con mi hermano hemos decidido que nos tomaremos un descanso de la vida bajo tantos reflectores por un rato, entonces... Terminamos aquí.” explicó, se había mudado apenas hace unos días, era totalmente nueva en la ciudad y no había pensado encontrar a ninguna persona que conociera allí, mucho menos a ella. “¿Y tú? ¿Cómo has estado? ¿Cómo te ha ido?” preguntó, alzando las cejas ligeramente, no estaba totalmente al tanto de lo que había pasado con ella después de esa noche, pero esperaba que no fueran tan malos con ella, sabía que así como los suyos, los padres Alderidge eran realmente estrictos.