Mientras le besaba, Kyou pudo sentir un revuelo en su estĂłmago, que parecĂa haber cobrado vida y que se volvĂa mĂĄs indomable a medida que las caricias y besos del vampiro se prolongaban.
Tanto le alterĂł, que comenzĂł a asustarle. ÂżQuĂ© le pasaba? Nunca habĂa estado tan nervioso con Ă©l. Tuvo que sujetarse de su ropa para no perder la fuerza en las piernas.
â Oye, es en serio â soltĂł una risa, mĂĄs por las cosquillas que por la gracia de la situaciĂłn, la que se fue perdiendo conforme el vampiro insistĂaâ . MishiroâŠÂ â tratĂł de apartarle la cara cuando sintiĂł su lenguaâ . Venga, Âżno tienes que salir a alimentarte o algo?
Los nervios ajenos se escucharon, los latidos de su corazĂłn iban rĂĄpido y lamentablemente, para Mishiro no era ninguna señal de que debĂa apartarse. Le estaba apartando un poco, por lo que el vampiro se separĂł levemente para mirarle fijamente, y con los zafiros llenos de ternura, una mezclada con el deseo.
â Quiero estar contigo âlo dejĂł claro, no solo con palabras si no en el  como le rozaba la mejilla con la nariz, volvĂa a hacer desaparecer las distancias para ahora besarle la comisura de los labios.â Hasta quedar convertido en ceniza.
El mayor tomĂł las manos del de ojos verdes, Ă©l estaba frĂo pero le gustaba el calor contrario. La proximidad se acentuĂł mĂĄs, tocĂł los labios con los propios y los besĂł superficialmente en busca de reciprocidad.
El frĂo de la piel contraria enviĂł escalofrĂos por toda su piel a causa de la diferencia en la temperatura de ambos, y cuando lo besĂł tantas veces no le quedĂł de otra que entregarse al momento y esperar por un segundo de pausa para respirar.
CorrespondiĂł el beso, igualando su ritmo, ansioso porque jamĂĄs sabĂa a quĂ© atenerse cuando se trataba de Mishiro. Siempre era tan impetuoso, tan llevado a sus instintos, pero cuando eran calmo y cuidadoso como en ese instante Kyou sentĂa perder el equilibrio.
Se abrazó a él con fuerza, escondiendo la cara en la curvatura del cuello del contrario.
âNo quiero que te conviertas en cenizas. Si eso pasara me quedarĂa solo, y no quiero...