Una de las gracias de las pieles en edificios es que pueden tener un lenguaje independiente de la estructura soportante, ayudando a crear lecturas más allá de lo construido. Acá se desprenden, mueven, alejan, para dar dinamismo al edificio completo, a veces siguiendo la estructura y otras independizándose para remarcar los cambios de pendiente y altura, accesos, uniones, jugando a favor de una lectura total y dinámica del edificio.
j. mayer h. - düsseldorf academic center, germany












