Abigail I. Schwartz. 20 . Americana . Beta . Estudiante de Ingeniería Industrial y mesera en un restaurante
Abigail desde siempre lo tuvo todo. Nació cómo una chica humana, un tanto caprichosa, una cualidad que tiene hasta el día de hoy. La mayoría de su vida tuvo todo lo que pedía, era una niña muy consentida por su padres. Al igual que todos, su padre tenía que trabajar muy duro para mantener el hogar. Un día de los tantos del mes, lo despidieron del trabajo. Regresó a casa y empezó a maltratar a su esposa, también a su hija, Abigail. Esta se desconcertó al principio, pero después de tantos golpes que recibía decidió dejar de protestar. Para colmo, otro día más mientras dormía, recibió una llamada que le hizo despertar. Eran las tres de la mañana, eran los policías. Le advertían que su padre había robado un pequeño almacén cerca de su casa, y que cuando escuchó las sirenas le vieron escaparse hacía el bosque.
Abigail estaba desesperada. Quería encontrarle, porque aún le quería. Lloraba todas las noches en la que no recibía noticia alguna. Después de una semana, escuchó un ruido proveniente de la cocina cuando eran las once de la mañana. Se levantó y se dirigió a investigar de quién se trataba, sin tener las precauciones antes. Era su padre, con su madre al lado. Muerta. Abigail quería gritar como nunca, pero cuando lo iba a hacer y luego escapar, su padre le mostró sus ojos más azulados de lo normal y los colmillos. No alcanzó a defenderse, un alfa se tiró detrás de ella y ya se encontraba tirada en el piso. Y es que creía que ese era su fin, pero estaba equivocada. Al otro día de luna llena, se había convertido en un ”monstruo”. Ojos dorados y grandes colmillos, también garras. ¿Qué le sucedía? No tardó mucho en adivinarlo, era una mujer lobo. Se refugió en el bosque, tratando de no herir a nadie, pero era imposible puesto a que era vulnerable a la luna llena. Pero encontró una nueva manada, quienes le ayudarían a controlarse.
Se lleva bien con los demás de la manada, generalmente. No tiene problemas muy seguido, pero los tiene ya que a veces se los busca ella sola. Desde el día en el que se encontró con esta manada, no ha dejado de sentirse protegida.
Es ágil, rápida y tiene buenos reflejos. Su mayor habilidad es correr, demasiado rápida. Su debilidad son los sonidos fuertes, agudiza bien el oído, por lo que cualquier sonido, el de las llaves, autos, lo que sea, le va mal. No puede controlarse bajo la Luna llena, nunca lo ha hecho. Le gusta crear planos y es muy buena en ello. Es experta en las matemáticas, no es un genio pero si muy inteligente. Estudia en University of Detroit Mercy. Trabaja en un restaurant, cómo mesera por las tardes para poder mantenerse a ella misma
(+) inteligente, rápida, graciosa, coqueta, atrevida.
(x) tacaña, caprichosa, celosa, agresiva, manipuladora.
No sabe qué paso con su padre, tampoco con el alfa que le mordió. Espera no encontrarlos nunca.
Le teme demasiado al abandono.
Es agresiva ahora, porque cuando recibía los golpes, quería golpearle también pero no podía. Es como si toda su furia se hubiera juntado.