Hemos estado mal todo este tiempo cuando nos preguntamos ‘‘¿por qué se extraña lo que nunca se tuvo?’’ porque el sentimiento no es el de extrañar algo, pues no se extraña lo que no se tiene; el sentimiento es de dolor porque duele una ilusión que se rompió, duele que nunca tuvimos lo que creímos que íbamos a tener, duele porque fuimos felices sin serlo y duele porque nunca será así y lo sabemos.













