Sabes... Últimamente no me he sentido nada bien... Últimamente he sentido que todo está de cabeza, y si es algo a lo que no le he querido dar significancia, he llegado a un punto en el que ya no lo puedo guardar mas. Se que no debi guardarme tanto tiempo estas palabras, pero no quería abrumarte, no quería que pensaras que era una obsesiva enferma, no quería hacerte sentír mal, y tampoco lo es ahora, no quiero que pienses nada negativo, solo que “ya me rompí” y no puedo contenerme más.
De un tiempo atrás te he sentido muy distante, un tanto indiferente y hasta algunas ocasiones que ya no te importo. He sentido que tus besos no son iguales, ni siquiera me abrazas a menos que yo lo haga o que te lo pida, si bien se que lo tuyo no es ser la persona más romántica, ya no hay esas pequeñas acciones conmigo que te hacían serlo, he llegado a sentir que confías tanto en que estoy “segura para ti”, que ya no le das importancia. Hay noches en las que me pongo a recordar cuando me llamabas princesa, cuando no podíamos dejar de hablar, nuestros desvelos, los detalles tan bellos que tenías conmigo e incluso, aquella ocasión que fuiste por mi a la central y me llevaste una flor... Quizás pienses que son cosas materiales a las que no les debía dar importancia, pero son acciones que yo noté, acciones que sentí en lo más profundo de mi corazón, acciones que me hicieron enamorar de ti. Nunca nadie en la vida había tenido tanta atención conmigo, ni siquiera mi propio padre, no sabes cuan especial me hiciste sentir; pues ahora ya no siento esa misma chispa... Aquella carta donde escribiste ese click que habías sentido y que guardo como un tesoro, los miles de licuados que me llevabas porque sabías que no desayunaba, los correos que nos mandábamos con mensajes y palabras tan lindas... Hemos perdido eso... Sabes que te amo mucho, sabes que estamos haciendo aquello que platicábamos y que nos preocupaba marchara bien... Míranos ahora!! Ese camino va muy bien... Pero y nosotros? Que pasa entre nosotros? No basta con decirnos que nos amamos, es que yo ya no lo siento tan profundo...¿Recuerdas que llore el día de mi cumpleaños? Esperaba que tu solo te dieras cuenta el por que era... Pero mi cumpleaños fue totalmente ignorado... Y más por ti! Si bien jamás espero nada, me dolió que casi prefirieras ir a correr que estar conmigo comiendo pastel, no niegues que te quedaste conmigo solo porque me puse a llorar...
Te haz dado cuenta que has hecho ahora? Ver el teléfono, ver la tele, dormir... Ya ni siquiera dormido me abrazas, te juro que sentía tan bonito el hecho me abrazarás con la pierna, pues me hacías sentir que jamás me ibas a dejar caer ni soltar, ahora solo te estiras en la cama y me das la espalda. Cuando me decían que dejara que siempre me abrieras la puerta del coche los ignore, porque pensé “eso jamás lo va a dejar de hacer el a pesar que yo no lo deje”... Pues me equivoqué...
Esperaba escribieras una respuesta de la última carta que mande... No hiciste ni un solo comentario... A veces siento, que he dejado de ser prioridad... Que pase a lo último, por todo lo demás, el trabajo, el mismo fútbol... No me pones ni atención cuando te hablo.
Y se que me puedes decir que te perdone, que eres muy distraído, que eres olvidadizo, distraído, que eres frío, que así eres tú. Pero creo que al menos merezco que intentaras mejorar a poner miles de pretextos.
He tratado de que siempre estés de lo mejor tú, que aquello de lo que careciste o no tuviste anteriormente lo tuvieras, que sintieras (porque de verdad es así) que vales mucho más de lo que tú mismo sientes por ti... Pero hemos llegado a un extremo que jamás pensé que llegaríamos. Porque ni te sientes tan bien contigo mismo, que ni yo misma me he sentido bien... Me he llegado a sentir incluso, como aquello que juré no volver a repetir, aquella historia tan terrible que sabes sufrí. Y no quiero llegar hasta ese trágico y horrible punto, necesito que reaccionemos antes, porque se que está hermosa relación vale mucho la pena, tú vales la pena!, mi amor por ti sobrepasa todo eso, tanto que decidí escribir esto para recuperarnos, recupera aquella esencia que teníamos antes, con la que nos enamoramos y equilibrala con aquello que hoy en día hemos logrado y avanzado. Te prometo y te juro que mi amor por ti no ha cambiado en lo absoluto, al contrario cada día crece más, mi única intención es mejorar y hacer crecer esto mucho más.