Elijo creer que pasaste a mejor vida, que ahora estás en paz y eres feliz sin tantas confusiones, dolores y estrés.
Todos nosotros te vamos a extrañar de una manera en qué nadie, ni siquiera tú podrías haber imaginado alguna vez, pero estamos conscientes de que ya era hora, hace rato dejaste de ser tú y estabas agotada.
Te amo y te amaré siempre, ahora eres un ángel que me cuida o quizás eres la estrella más hermosa del cielo, no lo sé.
Infinitas gracias por ser mi segunda madre, por cuidarme, por enseñarme tantas cosas, por quererme y aguantar a esta familia tan grande que ayudaste a formar.
Te amo, espero habértelo dicho lo suficiente... Te extrañaré siempre mi vieja hermosa.
















