max-i-neâ:
âÂżSabes quĂ©? Te dejarĂ© que lo googlees y luego me cuentas el susto que te pegasteâImaginarse a su amiga en tal situaciĂłn era ya bastante divertido. Las palabras de Zoe la habĂan enternecido mucho, le hubiera gustado frenarse en el medio de la feria y abrazarla fuerte, pero optĂł por apretarle con cariño el brazo que tenĂa enlazado con el de ellaâGraciasâUna autĂ©ntica sonrisa se dibujĂł en su rostroâDe todos modos, no se si fue mejor o peor. No es que jamĂĄs haya querido a nadie, sĂłlo que jamĂĄs le entreguĂ© mi corazĂłn a nadieâLe gustaba la metĂĄfora que habĂa realizado la castaña, era eso lo que le faltaba (o lo que nunca habĂa sentido), la idea de la entrega. Si bien ya se lo habĂa dicho, se notaba en sus palabras que Zoe habĂa sufrido mucho por amor, lo cual la apenaba mucho. PodĂa ver que su amiga estaba realmente herida. No sabĂa bien quĂ© responder ante sus palabras, la rubia habĂa vivido el desamor cĂłmo expectadora y podĂa entender lo que ella decĂaâMira, no puedo prometerte que eso no volverĂĄ a pasarte, porque la gente es una mierdaâBajĂł la mirada al piso y negĂł algunas veces--, pero sĂ puedo prometerte que estarĂ© ahĂ para contenerte y ayudarte a ponerle los puntos sobre las Ăes a quien quiera aprovecharse de tiâSabĂa que no hablaba como si le fuera a volver a suceder, pero querĂa darle algĂșn tipo de consuelo a su amiga.
Otra vez, las palabras ajenas la llenaban. HacĂa mucho que no formaba un lazo cĂłmo el que sentĂa con Zoe, y le agradaba, le daba paz, se sentĂa querida y comprendida. QuizĂĄs no habĂa conocido el intenso amor romĂĄntico o de pareja, pero lo que sentĂa por su amiga era mĂĄs que suficiente. PasĂł su brazo sobre el hombro de ella, en un gesto divertido y amistosoâEstaba demasiado ocupada siendo amiga de mi perro, lo siento. Pero ahora me tienes para hablar de desamor y todo lo que quierasâContinuĂł caminando con ella en esa posiciĂłn, ya que al tener casi la misma estatura no resultaba incĂłmodo. Se encogiĂł de hombros ante los dichos de su amiga sobre su propio trabajoâSoy una dormidora de dĂa. A veces duermo poco, pues me gusta aprovechar el dĂa, pero me he llegado a acostumbrar.
SonriĂł ante los halagos ajenos y fingiĂł incredulidadâÂżTantas cosas positivas tengo? Te presentarĂ© a mi padre y se las dices, Âżvale? QuizĂĄs tu la convenzasâBromeĂł un poco, en realidad no tenĂa mala relaciĂłn con su padre, sĂłlo estaban distanciados y Max sentĂa que aĂșn se fijaba en falencias que ya habĂa dejado atrĂĄs. MirĂł con detenimiento a su amigaâÂżSabes? Yo tambiĂ©n arruinĂ© mi futuroâComentĂł con mucha tranquilidad. Encontraba una empatia y coincidencias en Zoe que le permitĂan compartir sus cosas con mucha calmaâNo fue por amor ni nada por el estilo, pero lo hice. Me tomĂł mucho trabajo, pero entendĂ que quizĂĄs ese no era mi futuro y necesitaba otro. No digo que ese sea tu caso âŠâNo supo cĂłmo terminar la frase, sĂłlo le estaba contando la conclusiĂłn a la cuĂĄl habĂa llegadoâSi quieres contarme de ella, soy todo oĂdos. Sino, puedes contarme otra cosa, o podemos dejar de hablar de cosas tristes y hacer algo mĂĄs divertido. Lo que tĂș prefierasâDeseaba mucho conocer mĂĄs sobre la castaña, pero tampoco querĂa forzarla si era algo que evidentemente la tenĂa triste y le costaba hablarlo.
âNo, no, no. ÂżCrĂ©es que me quedarĂ© con la intriga?â tenĂa sus serias dudas, comenzĂł a imaginar la peor de las situaciones, pero de algĂșn modo no podĂa mezclar dichas imagenes con el rostro de su amiga, simplemente le resultaba imposible, asĂ que dejĂł intentarlo âVamos, tĂș lo trajiste a temaâ le dice una vez que la adorable rubia se aferra a uno de sus brazos, no puede negar que se encuentra sumamente cĂłmoda a su lado, se alegra de que Maxine forme parte de su vida âSupongo que todo es a su tiempo, estas cosas no se pueden forzar, cuando menos lo esperes sucederĂĄ... Y recordarĂĄs mi rostroâ asiente levemente con su cabeza, como si fuese poseedora de la verdad. Realmente esperaba que quien tuviese la oportunidad de tener los afectos de Maxine, cuidara de su corazĂłn, ella era una chica maravillosa, a la cual habĂa comenzado a querer en un corto periodo, solo le deseaba lo mejor âGracias por decir eso. Las malas experiencias me han hecho mĂĄs fuerte, puedo lidiar con esta mierda de genteâ no mencionarĂa mĂĄs al respecto, era mejor no llenarse de malas vibras, estaba disfrutando con su amiga, no debĂan centrarse en escenas que habĂan quedado en el completo olvido.
Su brazo se aferraba a la cintura ajena, su cercanĂa ya parecĂa una costumbre, preferĂa pasar tiempo con sus amistades, los amores solĂan ser pasajeros, todos terminaban de forma abrupta y cruel, las malas experiencias provocaban que se alejara de las relaciones sentimentales âSuertudo Rogelio, tiene la mejor madre de todasâ una sonrisa resplandeciente se posa en sus labios, no tiene palabras para agradecer cada uno de los gestos de la rubia âHe intentando tomar la siesta de dĂa, me resulta tan difĂcil, no comprendo como lo hacesâ dentro de su mente planeaba invitarla a tomar un par de bebidas en la comodidad de su apartamento, querĂa que conociera a Lucy, estaba segura de que se llevarĂan bien, una noche de pelĂculas entre chicas le parecĂa una idea encantadora âSi no sabe reconocer las cualidades de su hija es un completo idiotaâ sella sus labios como si hubiese dicho un disparate, no quiere que Maxine se moleste. âÂżQuĂ© sucediĂł?â frunce su entrecejo, sin llegar a comprender del todo, coloca su completa atenciĂłn aguardando por su historia âEva era modelo, me eclipsĂł desde el dĂa en que la conocĂ, no era simplemente su fĂsico, sino su forma de ser. SeguĂ sus pasos dejando todo para convertirme en la persona que se encargaba de su maquillaje, era una simple excusa para continuar a su lado, pero las cosas no se dieron bien desde que revelĂ© mis sentimientos, creo que creyĂł que me aprovechĂ© de su amistadâ era la primera persona a quien le contaba parte de su extraña historia.















