Su pequeña oportunidad para hacer una broma se convirtió rápidamente en un tema incómodo, el lenguaje corporal y facciones de la mayor lo dejaron bastante claro. “Nada, nada. Lo siento.” disculpa sincera abandona los rosados pétalos. “Solo tenía curiosidad.” sabía que aquello era una explicación algo vaga, pero no podía explicar algo que ni siquiera ella misma comprendía. “Podemos cambiar de tema si quieres.” propuso, después de todo, aún tenían una conversación pendiente. sin importar lo mucho que ambas quisieran ignorarla. “¿Cómo te fue en Alemania?” se aventuró, preparada para abandonar el tema de ser necesario.
Un suspiro vuelve a escapar de sus labios y su mano lo acompaña al apartar un mechón de su cabello. “No, yo lo siento. No estoy siendo de mucha ayuda, ¿verdad?” se disculpa. “No, no. Puedo aclarar las dudas que tengas, supongo” dice, tratando de dedicarle una sonrisa. “¿En Alemania? Horrible. Cometí un error al volver” responde, más abatida que antes. Haber vuelto a su país solo había servido para dañarla, para hacerla sufrir, pero lo que más le había costado, era la presencia de Maxon ahí, acompañándola aquella vez. “Nunca debí haber ido” susurra, bajando la mirada con un nudo en la garganta.