Y sin darme cuenta he vuelto a ese lugar de donde tanto me costó salir, a esas noches de insomnio, a los días sin arreglarme, a la falta de hambre, a no saber lo que yo misma siento; si estoy feliz, triste o enfadada, he vuelto a aislarme de las personas que más quiero, han vuelto esos ataques que pensé había superado ya, me he quedado sin uñas de nuevo, mis labios han vuelto a estar lastimados, el cabello a empezado a caerse, las noches se han vuelto más largas para esta escritora. Creo que he perdído el sentido de la vida.























