Cada habitación necesita una iluminación general, así como otra especial para actividades tales como la lectura. escritura, costura, juegos, música, etc. La decoración moderna emplea la iluminación directa e indirecta, que comprende la iluminación arquitectónica (luces de bóveda, luces en huecos, luces en ventanas y’ paredes), los apliques (en techos y’ paredes) y las lámparas portátiles (modelos de mesa y’ suelo). Empleamos nuestros ojos mucho más de lo que la naturaleza ha tenido intención de que lo hagamos. Nuestro día comienza con la aurora y no se acaba hasta el oscurecer. Pero con las luces adecuadas podemos usar nuestros ojos durante todas las horas del reloj, en condiciones no perjudiciales para nuestra vista. La ciencia ha hecho avances tan gigantescos en el perfeccionamiento de las técnicas de la iluminación (inventando nuevas y mejores fuentes de energía eléctrica) y los diseñadores han creado tan excelentes apliques y lámparas, que no hay excusa para tener un cuarto mal iluminado. Hay una gran distancia de las lámparas de aceite de los persas y de los griegos a las luces de bóveda y a los techos luminosos, a las bombillas de tres pasos y a los apliques escondidos. Pero son muchas las amas de casa que desconocen aún los tipos más recientes de iluminación que tienen a su disposición. Los expertos en iluminación están de acuerdo en que cada cuarto debe tener una iluminación general, más luces específicas para actividades tales como leer, escribir, coser y los juegos de cartas.


















