creo que soy una persona solitaria.
no porque no tenga a nadie —tengo personas que me aman, y las amo también—, sino porque, en general, suelo moverme sola.
hay algo en el silencio que me acomoda, algo en la quietud que me ordena. disfruto de mi propia compañía, de esos momentos en los que puedo hacer lo que quiero sin interrupciones, sin ruido, sin tener que explicarme. me gusta cuando no hay nadie que me aturda, que me cuestione y cuando el mundo se queda quieto un rato y solo existo yo.
la mayor parte de mi vida ha sido así: moverme en silencio, en soledad. y aunque esa soledad se siente como un refugio, a veces me pregunto si es normal sentir paz ahí dentro. si es normal encontrar consuelo en lo que a otros les da miedo.
también he entendido que parte de mi comodidad con la soledad viene de otra cosa: prefiero estar sola antes que rodearme de personas que no entiendan mi profundidad.
conectar con quienes se cuestionan, con quienes se miran hacia adentro y no temen hacerlo, no es tan sencillo.
y entonces normalizo la plenitud en la soledad.. cuando no creo que sea tan normal.
- b















