“honestamente no se qué le sucede, ha estado aterrorizado todo el día y no deja de ladrarle a la nada, supongo que se asustó demasiado con la tormenta.”
--- Lo más probable es que la tormenta le haya puesto los nervios de punta... Lo mejor sería que le crearas un ambiente tranquilo y te mantengas con él hasta que se calme ---era, probablemente, la oración más larga que había enunciado en todo el día... O, mejor dicho, en toda la semana. No era una persona de mucha labia, pero el perrito se veía terrible y todavía quedaba un poco de humanidad en Trevor.

















