En ocasiones me encuentro solo entre tantos delirios, cuesta encontrar el camino correcto cuando vez la vida con los ojos de un anciano, el corazón de niño y la forma de un extraterrestre perdido. No consigo acoplar mi alma a este mundo podrido. No son mis ojos los que ruegan por un giro de el destino, es que duele tanto ver como se pierden los humanos por sentimientos corroídos. Tanto crecimiento externo y tan poca evolución de el ser, vacían sus vasos y dicen que tienen sed!
Se ven tan catastróficamente buscando en su desesperación un sedante para permanecer dormidos, escondidos detrás de sus muros, le gritan lo que callan a un espejo maldito; como si el veneno se esfumase si se lo traspasaran a otro individuo. Que gracioso es pensar! Que nunca se cuestionaron acerca de lo aprendido, dejar de ser quien sigue y comenzar a cuestionar para poder cortar los hilos, crear su propio camino hacia la verdad que escondimos.
Intentando obtener en otros lo que no han conseguido de ellos mismos, creyendo tener razón por caminar el camino que les fue ofrecido(…)
Y donde queda ahora la conexión con el espíritu? Si de tanta corrupción se va dejando en el olvido.
Acaso no ven la decadencia! Los sentimientos y valores cada ves más se ausentan, quedan pocos maestros que enseñen de la vida y como cuesta! Como caminar sin miedos y sin violencia, sin rencor y con amor, como ser de el mundo sin perderte a vos!
El problema es lo que esta dictado, como saber razona si nos inculcan hasta lo que pensamos!
Es el sistema corrupto que te aleja de el llamado, de ser un alma conjunta a los niveles que vibramos, sacarte las cadenas y despertar al de al lado
Aprendo a escuchar, a callar y todo se vuelve claro! El camino no es derecho, es ir en contra de el tormento; atravesar el infierno, sobrevivir desnudo en el más cruel invierno, aguantar la locura y los señalamientos, ser acusado por la mayoría sin que te ahorquen en el intento. Vivir queriendo escapar de un mundo que intenta quebrarte sin piedad, sentir el dolor de cada ser sin límites ni condicionamiento, cargar siempre con la duda, cuestionar si realmente estás vivo o muerto.
Pensar si es castigo, maldición o karma tu sufrimiento. Pero a pesar de tanto peso encontrar siempre algo bueno, sentir la tierra, cada ser vivo, la tormenta y el cielo. Sentir la conexión con el mundo que no vemos.