Gran Noche
En el tácito susurro de la noche, inmensurable y profundo, Se encuentra la tautología del universo, inefable y fecundo. Con parsimonia se despliega la hipóstasis de la Luna, Bajo su luz febril, la Tierra es un epítome de fortuna.
Un afable parangón de estrellas, una aporía en el cielo, Un relato sucinto que parece obnubilar el anhelo. Empero, no debemos segregar la belleza de la oscuridad, Es la profilaxis de nuestra alma, una reminiscencia de la claridad.
La noche atenúa el ruido del día, en un acto fortuito, Nos sentimos ufanos bajo las estrellas, nuestro consorte infinito. Aunque el cielo nocturno puede parecer prolijo y distante, Es un espejo límpido, en el que nos vemos incólumes e insoslayables.
La exégesis de la noche nos lleva al otium, a la paz, Donde la entropía se convierte en heguentropía, en un abrazo tenaz. Somos neófitos en este universo, buscando secularizar lo divino, Pero la noche es subversiva, una verdad aséptica en el camino.
La belleza de la noche es plausible, una compañía concomitante, Aunque su presencia sea exigua, su impacto es constante. No debemos sentir aprobio por la oscuridad, ni buscar reificar el miedo, La noche es factual, un ostracismo necesario, un rito inmanente.
Con beneplácito debemos avizorar la llegada de la noche, Permitirnos somatizar sus secretos, evocar su suave broche. Con ecuanimidad debemos atisbar las estrellas, musitar sus nombres, Sentir el ímpetu de la oscuridad, aunque parezca fútil e ímprobo.
La noche es una homeostasis, una ataraxia para el alma, Un ahínco constante, una canción que irascible calma. No debemos ser intransigentes con la oscuridad, debemos dar nuestro aquiescencia, Porque la noche es una exequia para el día, una atrora reminiscencia.
La noche es ambrosía para los soñadores, aunque pueda parecer lúgubre, Es ubicua, ominosa, pero llena de probidad e ímpetu. Nos impela hacia lo extático, hacia la heterodoxia de los sueños, Es un sucedáneo para el día, un escape de sus ignominiosos dueños.
Así que cuando la noche caiga, no te sientas abyecto, Abraza la oscuridad, su belleza es un hecho.















