ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ ⌜fourth chapter: in my dreams
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ april 21, south korea, wendy⌟
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Una casa enorme se abrĂa paso entre los enormes árboles y amplios jardines rodeaban la finca donde una joven adolescente jugaba con una niña. La falda del vestido que llevaba ese dĂa, bailaba suavemente por la brisa primaveral que estaba soplando, meciendo tambiĂ©n sus largos cabellos teñidos de rubio. El ambiente lucĂa tan familiar y majestuoso que Emilie se sintiĂł feliz, lo suficiente para ignorar que se trataba del mejor sueño que habĂa tenido.
Con un suspiro, detuvo su jugarreta y dejĂł a la menor tener algo de diversiĂłn por su cuenta, para dar un vistazo más grande a la mansiĂłn. Los detalles eran tan vĂvidos que casi podĂa sentir la frescura del basto jardĂn y pincharse el dedo con la espina de una rosa.
Sin embargo, lo que más la impactó no fue el tener aquellos detalles, sino un par de ojos marrones que la observaron y posteriormente le dedicaron una amplia sonrisa.
"Wendy"
MurmurĂł el extraño y la nostalgia se acumulĂł en ella al igual que sus lágrimas. Sin poder reconocer al muchacho, intentĂł acercarse a Ă©l para preguntarle quiĂ©n era o por quĂ© la llamaba asĂ, pero fue evitada a toda costa.
El tranquilo andar de Emilie, pronto se vio modificado a una pequeña carrera que terminĂł con ella perdida entre los árboles cercanos a la casa, ya que el muchacho a quien seguĂa, tenĂa unas largas piernas y fue capaz de correr más rápido al adentrarse en la naturaleza.
Con el corazón roto e incapaz de recordar quién era ese hombre que tantas emociones causó en ella, se sentó en el piso para permitir que las lágrimas salieran libres, acompañadas de un par de lamentos que salieron de su garganta.
Fue esto lo que la hizo salir del bello sueño y la regresĂł a la realidad; a una pequeña cama individual y mantas delgadas para cubrir su frágil cuerpo, pero no habĂa nada que cubriese el gran vacĂo que habĂa en su corazĂłn.


















