highdestructionwarlock
Molly, cada vez mas esa vieja fantasma parecía hacerse la difícil para conseguir los tantos recados de Bane. "¡Oh Raziel! ¿Por que no podía dar con el maldito demonio de una buena vez?" Esa pregunta rondaba constantemente su cabeza, mientras escondida entre el cuello de su saco, resguardaba los oídos de los lamentos de los muertos mientras se adentraba al cementerio, saltando la verja en un habilidoso movimiento. Ya habían pasado una semana, había rondado por todo el bajo mundo submundo, ensuciándose su manos con muchas cosas ya. Pero no había nada que le asqueara e impidiera seguir haciendo esto, todo si por fin podría levantar esa maldita maldición que le aquejaba, que hacia su vida miserable y vacía, la que lo mantenía alejado de todos.
Sus ocelos azules destellaron un instante cuando noto que por fin había salido de ese desagradable lugar, el sol comenzaba a salir, había estado toda la noche hiendo de un lado a otro, seguro sus ojos se verían mas azules enmarcado en terribles ojeras negras, los bordes de esto seguramente rojos, signo del no dormir.
Ese día parecía estar irritantemente brillante. Solo dejo que sus pies se movieran solo, el camino ya lo conocía, la mansión de Camille no tardo en mostrarse ante sus ojos. Observo la bolsa que le había dado Molly en esta ocasión. arrugando un poco el ceño -Espero esta ves si funcione- murmuro, antes de tocar molestamente la puerta de madera, la voz de Archer adentro le hizo dibujar una ligera sonrisa, habia aprendido que ese siervo de Camille, no parecía apreciarlo, ni a él y mucho menos a Magnus, a quien le traía su recado.












