—Creo que ahora es cuando digo esa preciosa frase de tres palabras, pero... Voy a esperar un poco para ver si esto mejora de alguna manera.
seen from South Korea

seen from United States
seen from United States
seen from Sri Lanka

seen from Canada
seen from China

seen from Italy
seen from Saudi Arabia

seen from United States
seen from Uruguay
seen from Russia

seen from Canada

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Saudi Arabia
seen from Belarus
seen from Hungary
seen from Hungary
—Creo que ahora es cuando digo esa preciosa frase de tres palabras, pero... Voy a esperar un poco para ver si esto mejora de alguna manera.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
—Personalmente pienso que es mierda... Pero una mierda muy bien expresada y bastante interesante.
- Anoche me aburría y me saqué este permiso para poder oficiar bodas. ¿Cuándo dices que te casas?
- Dos años fuera y el pueblo parece otro - soltó las palabras al aire, dejando la funda de su guitarra a un lado mientras miraba a su alrededor y dejaba que el taxista sacara su equipaje. - ¿Seguro que esto es Wigston?
“No puedo creer lo larga que está la cola, ¡no voy a salir de aquí nunca!” Comentó la italiana, exasperada al sentir que se quedaría atascada horas en el súper mercado y con su niña en casa a cargo de la niñera.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
“No es tan difícil, ¿ves? Con el tiempo se logra... a menos que en serio no seas para nada flexible.”
“Lo que eres es un imbécil” comenzó en un tono fuerte, feroz, importándole más bien poco si era escuchada por alguien más a su alrededor. Un pequeño felino, un cachorro, se encontraba asustado y escondido dentro de la corteza de un árbol sin atreverse a salir porque un adolescente idiota disfrutaba en darle con un palo para intentar sacarlo de allí y reírse de él. “¿Te doy con el palo yo en otro sitio?” dicho aquello tiró con fuerza del susodicho palo que sostenía entre sus dígitos, de mala manera. Por supuesto que estaba llamando la atención, pues algunos transeúntes se paraban a mirar y cuchichear por lo bajo, pero no había nadie que se acercara a la escena.
Por última vez, Ariel levantar la maleta para subir las escaleras, pero como todas las veces anteriores terminó dejándola caer cuando no la había levantado más de un palmo del suelo. Bastante frustrado, el muchacho de larga melena dio una fuerte patada al objeto causando que se cayese armando un estruendo. Suspiró y se cruzó de brazos, quizás esperase a que algún buen samaritano le ayudase a subir la estúpida maleta ahora que su padre se había ido a casa.