Listen to the Moon
Mi Luna… Habla conmigo.
Te veo a lo lejos desde la azotea de mi casa, tirado en el suelo, solo viendo hacia el cielo. Viendo al cielo, viéndote a ti, viendo como le das luz a la noche, y te adornas de todas esas estrellas de tu alrededor. Eres simplemente un diamante entre muchísimas joyas. Todas brillan, pero ninguna como tú, ninguna con esa intensidad, ninguna ciega tanto la vista como tú. ¿Qué sería la noche sin ti? Seguro que solo una página totalmente en negro, sin ningún sentido, ni belleza, solo algo que está por estar, algo que no tiene propósito, algo nulo. Pero tú, tú tienes ese poder de darle inspiración a la imaginación, toneladas de pensamiento caen mientras solo te observo a la distancia que nos separa, distancia que se acorta cuando duermo porque es ahí donde empiezo a soñar que vuelo hacia ti, que tengo el poder de llegar a ti, para juntarnos, saber si realmente la luna es de queso o simplemente hablar contigo mi amada luna. Ahora que en mis sueños nos unimos ¿por qué no charlamos? Quiero saber más de ti, quiero saber qué es lo que me decías a lo lejos, ya que nuestras voces no eran lo suficientes para hacerla llegar el uno al otro. Cuéntame tus secretos, soy tu caja de secretos, no tengo propósito alguno de herirte, estamos cerca, conozcámonos; Discúlpame si soy muy insistente, si soy muy intenso, no quiero asustarte ni mucho menos hacer que apagues la luz que me alumbra en las noches. Solo quiero saber más de ti, quiero saber todo eso que aquellos no les importa, o no están dispuestos a sacrificarse para saber.
La vida es muy corta para dejar de ser feliz, por lo que realmente me estoy arriesgando contigo, pero sé que también serás mi baúl de secretos, en donde este todos mis datos personales, los datos que nadie tiene, los más importantes, los más relevantes que a nadie les interesa, como soy realmente y cuál es mi esencia.
¡Oh, mi luna! Solo quiero bailar al compás de tu rotación, quiero oscilar contigo, mirar al sol y al planeta tierra desde tu atmosfera. Quizás alcancemos a ver mi hogar, aunque tu ya lo conozcas, yo nunca lo he visto desde acá arriba; Podre ver que es lo que ves desde tus ojos, también como me ves a mí. Es que yo sabía que sabias, que sabía cómo te quería además de que pretendía. Quiero adentrarme en ti, quiero recorrer cada espacio comprendido e incomprendido, lo que todos ven, como también el lado obscuro de la luna. Tranquila mi amor, que yo no me asusto con facilidad, si conocieras cada demonio que sostiene mi alma créeme que saldrías corriendo tu primero antes que yo.
Quisiera saber lo que piensas ahora que sabes lo que callaba, lo que nuestras miradas nos decían sin tener de por medio palabras, o la boca en sí. Quizás me esté atreviendo demasiado, pero estoy muy confiado que compartes el sentimiento de solo mirarte. Como tu cuerpo celeste puede mentirme si vibra cuando me acerco, se siente esos pequeños sismos cada vez que estoy en tu litosfera. Estar en la tierra y estudiar el astro que es en el sistema solar, también me hace entenderte como te comprendes de cierta manera, porque tú no eres como todas. Estas ahí con la tierra cuidándola y protegiéndola, admirándola desde lo lejos para ayudarla en sus procesos, porque tú eres perfecta. Eres como ese amuleto que tienen en los juegos de rol que le da más poder a todas las habilidades del personaje. Eres totalmente indispensable. Eres única e inigualable. Pero, ahora me tengo que despedir; Estoy a punto de despertar, siento que mi visita sea muy corta, te tendré presente en mi día, cada vez que el sol me toque, que mire al cielo, que vea blanco, joyas, diamantes. Mi mente ya tiene una excusa para todo solo para que te quedes en ella. Ya tienes un hilo rojo amarrado a mí. Te extrañare, como también estaré ansioso de verte luego, espero que en la próxima pueda quedarme un poco más.















