sus pasos la guĂan alejĂĄndola de la iglesia donde sus padres se habĂan quedado, y de donde ella habĂa salido antes con la condiciĂłn de entregar unos folletos sobre un evento que se harĂa dentro de poco en la congregaciĂłn. claro, porque seguro en el bar donde trabaja a todo el mundo le importarĂa la iglesia. concentrada en guardar los trĂpticos en su bolso, no se percata de que estĂĄ por chocar con alguien. â ÂĄlo siento! fue mi culpa, yo â â al alzar la mirada se topa con un rostro que logra reconocer y provoca que sus mejillas se acaloren. â oh... hey â ( @vercnad )













