¡Vamos!
Demuestra quien eres, no tengas miedo a que todos vean lo mierda que te comportas.
Muestra esa verdadera cara, que tú grito histérico lo escuchen todos.
Muestra tus facetas que estas cuatro paredes ven.
Que toda esa hipocresía al fin se revelé.
¡Hazlo, carajo, hazlo!
No, no me importa que me sigan viendo como una loca, siempre que se demuestre que tenía razón, ¡que yo tenía la puta razón!
Te encantaba fingir ser mi amiga, verme en mi momento más vulnerable, ser paciente y escuchar mis miedos y traumas, no los anotaste en un papel porque ya era una exageración. Y cuando menos lo esperaba, soltabas esos comentarios uno a uno, viendo como cada palabra me quebraba más y más, disfrutabas ver cómo me aguantaba las lágrimas en público, como me contenía de contestar, eras consciente de que sobre pasaste la línea, pero no te importo.
Deje de platicarte las cosas, ya no rei contigo, ya no pedí tu hombro para llorar, aprendí la lección, no volver a confiar en ti.
Se que pecó de rencorosa, y la verdad no me avergüenza decirlo. Soy paciente, muy paciente cuando me lo propongo, no busco el momento, lo espero.
Hoy con la información que tú misma me confiaste en el pasado, para ganarte mi confianza, con lo que yo recopilé por años observandote, analizandote y conociendo cada defecto tuyo, ahora se cómo vengarme de ti.
Y al fin se me concedió.
A ti que tanto te importa lo que opine la gente, que te obsesiona quedar bien con los demás, ser esa víctima perfecta a ojos de quién se cruce en tu camino. Que mejor manera de vengarme que destaparte ante el mundo.
¡Que todos vieran tu asquerosa cara! Ese gesto de placer que te produce cuando todos creen en tus historias, y sentencian a la otra persona, rostro que solo tus víctimas teníamos el honor de ver.
¡Que escuchen tu corazón lleno de júbilo! El mismo que late desbocado cuando te consuelan por ser la martir de esta trágica historia.
¡Que vean todo!
Fue un deleite verte atrapada en mi red, y no puedo negarlo, mi cuerpo se llenó de dicha al ver tus lágrimas, al fin pude desenmascarar a la mujer que por años me causo tanto dolor.















