Canons - Los RÃos
Elmo Tully - 40 DDN
Elmo es el actual Señor de Aguasdulces y Señor Supremo del Tridente. Es nieto de Grover Tully, quien en sus últimos años como regente de Aguasdulces, expresó su firme intención de apoyar a Aegon en el reclamo de sucesión, esperando que sus descendientes respetaran dicha decisión. Pero Elmo no compartÃa las aspiraciones de su padre, y de hecho, hubo una vez en que manifestó abiertamente su deseo de apoyar a Rhaenyra Targaryen: Recordándole a su abuelo el juramento que habÃan prestado a la princesa en su momento. De esta discusión no hay testigos, pero abundan los rumores que afirman que Grover Tully murió del coraje que hizo al oÃr a su hijo refregarle su honor en las barbas. Y es que dicen que poco después de aquella pela entre abuelo y nieto, Lord Grover morirÃa por una apoplejÃa.
No se vio llorar demasiado a Lord Elmo por la muerte de su abuelo, y al quedar a la cabeza de Aguasdulces tomó activamente el papel de regente sin guardarle apenas luto. Algunos lo disculpan diciendo que, después de todo, Lord Elmo ha pasado demasiado tiempo a la sombra de su abuelo.
Tiene dos hijos: Kermit y Oscar Tully.
Kermit Tully - 19 DDN
Hijo mayor de Elmo Tully, Kermit es un muchacho salvaje, testarudo pero brillante y, sobre todo, muy audaz y con habilidades de combate que lo han hecho ganar varios torneos. Apoya fielmente la causa de su padre, y prefiere no creer los chismes acerca de que Elmo tuvo que ver en la muerte de su Lord Glover, pues aunque no estuviera de acuerdo en apoyar a Aegon, él y su abuelo eran muy cercanos.
Debido a su valor y a la destreza que ha demostrado como comandante, fue considerado como un potencial esposo para Lady Baela Targaryen antes de que esta terminara prometida a Jacaerys Velaryon: hecho que solo sirvió para inflar el ego del muchacho hasta las nubes.
Semicanon de Los RÃos
Oscar Tully - 17 DDN
Es el hijo menor de Ser Elmo Tully, un joven caballero aventurero y valeroso, decidido a demostrar su gran valor como guerrero. No es tan bueno como su hermano, pero su falta de habilidad la compensa con disciplina y esmero. Lamentablemente tiene una debilidad por las apuestas que, hasta ahora, ha logrado mantener oculta.

















