Gracias a ti, aprendí a querer sin poder decir adiós. Tus besos me incitaban a tocar el cielo, y no solo estando en una habitación solos. Tus lugares favoritos no eran esos, era donde se siente el peligro. En esos momentos no se piensa, solo se ama.
“Me tienes en tus manos”, no sabes como me encanta esa frase, pero me encanta tanto que tu también lo haces. Mi corazón se acelera y quiero más de ti. Mis manos y tus manos juntas, jugando, teniendo experiencias únicas, un 13 de enero, un 19 de agosto, y ambos en el mismo lugar. Después de eso, nos perdemos.
Un día mas, una noche mas.
Sueños más, horas mas, palabras, besos, caricias, momentos, regalos, sorpresas, años mas.
Lo siento si pido mucho, si no puedes dármelo, puedo cambiar la lista, reducirla, y sólo pediré algo mas.









