Tras haber sido maldecido por una bruja, Alexander Lockwood decidió esconder su paradero dentro de un castillo que se manejaba a base de magia e interconectaba sus puertas con distintos sitios que tenían una historia dentro del mago.
La primer puerta; señalada en color azul, guiaba a un lugar cuyo clima era caluroso y húmedo rodeado de amplias playas. Para Jeju, su principal actividad consistía en la pesca y la manera de ayudar al pueblo playero, bajo el pseudónimo de Oh Sehun, era manteniendo buen tiempo para que los peces no faltaran nunca.
Hacia arriba, la puerta en color verde, llevaba a un lugar con clima fresco ya que se trataba de un bosque en medio de las montañas rocosas en Canadá. Ahí el mago se encargaba de mantener el lugar lleno de turistas y todos lo conocían con el nombre de Alexander.
En color rojo y, siendo la última puerta que todos los residentes de su castillo podían abrir, mostraba las calles llenas de magia de Inglaterra. Como dicho lugar ya tenía más de lo que el mago pudiera ofrecer, ahí entregaba hechizos sencillos para acentuar el toque que la saga de Harry Potter le había dado.
Una última puerta, a la que estaba prohibido el paso, lo transportaba a un campo en medio de las montañas, donde solía pasar el tiempo en su forma de demonio. Este lugar era su lugar seguro y, para evitar los accidentes, la ubicación del mismo era desconocida.












