El viernes 1ro de mayo, feriado por el día de les trabajadores y trabajadoras, casi de noche y en cuarentena por esta pandemia que afecta al mundo entero, pude terminar y entregar mi tesis. Lloré... lloré mucho y fuerte. Como si hubiera dado a luz mi mayor creación! Una hija de 2 años fruto de todo mi amor, mi vocación y mi lucha.
Prontito la voy a compartir por acá, como también muchos fragmentos, entrevistas y reflexiones que aún no pude publicar. Ahora voy a tener el tiempo...
Mientras tanto quería aprovechar este post para AGRADECER... porque eso sentí justo en el momento que enviaba a la Maestría mi tesis terminada. Una enorme emoción que me hizo llorar de alegría y de alivio. Unas ganas irrefrenables de decirle a cada persona que fue parte de mi proceso, GRACIAS!! Gracias infinitas!!!! Y por eso, acá les dedico unas palabras... (y de paso les adelanto una de las primeras páginas de mi "hijita querida"! 🥰)
Conectar con la gratitud me lleva indefectiblemente al recuerdo de todo lo vivido durante el tiempo de esta investigación, de todas las personas que de alguna u otra manera, directa o indirectamente, me ayudaron en este proceso, y eso implica para mí no sólo un “repaso mental” para no olvidar a nadie, sino sobre todo apelar a la memoria emocional; cerrar los ojos y zambullirme otra vez en todos y cada uno de los momentos compartidos y las experiencias en las que esas personas me allanaron el camino, me alivianaron la carga del equipaje, o desinteresadamente me acompañaron en parte del recorrido… Y eso se guarda en la memoria, pero fundamentalmente en el corazón.
En primer lugar, quiero agradecer a Esteban, mi director de tesis, mi “gran brújula” y también mi compañero de estudio, quien supo escuchar mis inquietudes y darles lugar, aceptar y respetar mis decisiones, siempre que fueran fundadas, y aun cuando implicaran escribir con “e” y estuvieran coloreadas de verde.
A Marcos García, por apadrinar mi estancia de estudio en Medialab-Prado aun sin conocerme, y ser el autor intelectual de mi experimento de “tesis abierta”. Al equipo del Vivero de Iniciativas Ciudadanas por enseñarme el ecosistema de innovación, y dispararme mil preguntas; también por la barbacoa en la terraza y los tintos de verano.
A Paola Ricaurte, una de las pocas mujeres con roles visibles y de liderazgo en la Comunidad Iberoamericana de Innovación Ciudadana, pero con una fuerza y una potencia capaz de levantar la bandera del feminismo decolonial interseccional bien alto y hacerla flamear con fuerza desde Hardvard hasta la China. Gracias por ser “el faro” para todas las que habitamos estas comunidades, y nuestra gran “ciudadora de los cuidados”.
A todas las personas que entrevisté, quienes me regalaron su conocimiento y su tiempo con total generosidad. A Pablo Pascale, a Lorena Ruiz Marcos, a Antonio Lafuente, a Mariano Fressoli, a Mauro Gil-Fournier, a Dardo Ceballos, a Seba Gorosito, a Emiliano Moretti, a la comunidad de La Colaboradora SFE, y a Santalab, por compartir sus realidades y hacerme parte de ellas. A Esaú Acosta, por dedicarme sus comentarios minuciosos a medida que iba escribiendo mi tesis, y reflexionar conmigo.
A Julio Gisbert y Albert Cañigueral, por ayudarme en mi primer viaje exploratorio a España, aun cuando no sabía bien lo que iba a estudiar. A Juan Freire y Raúl Oliván por compartir sus trabajos e investigaciones en Internet y darme acceso a muchísimo material a fuerza de un “clic”.
A Cecilia Güemes, la Red de Politólogas y a GIGAPP, por recibirme en Madrid, acompañarme y enriquecer inmensamente mi tesis. A Silvia y a Rafeek, por ayudarme con la presentación para el Congreso, hacerme sentir en casa y en familia. Y a Caro Urtea, por su escucha, por sus palabras, y por darme el empujón que necesitaba para seguir luchando por mis sueños.
Y si de bancar se trata, de apoyar, de respetar mi momento, de escucharme todo el día con el “mono-tema”, quiero agradecer profundamente a mis amigas. En especial a Bren por hacerme volver a mí cuando me sentía perdida, a Angie por potenciar lo que soy y lo que puedo ser, y a Flor por caminar junto a mí siempre. Gracias por tantas charlas, tantos abrazos.
A mis compañeres-amigues del trabajo, a Noe y a Omar por entenderme, por agilizar mi travesía por los vericuetos de la burocracia estatal, por ayudarme a pensar y cubrirme más de una vez. A Vane y a Lucre por dar lugar a mi descarga y por el aliento.
A Viviana, por darme la contención emocional que necesité para transitar este proceso, que no fue sólo académico. Por ayudarme a enfrentar mis miedos y mis fantasmas, y conectar con el amor y la alegría. A Sebas, por alivianar el peso en mi espalda y recordarme no desatender el cuidado de mi cuerpo.
Por último, quiero agradecer con el alma a quienes fueron y son mis pilares, mi sostén incondicional siempre, a mis padres. A Uds. les agradezco ni más ni menos que la vida, el amor y las posibilidades. También a mi hermano, sus palabras y sus abrazos ariscos pero vitales. A Flori, las charlas entre “entendidas” y la compañía en mis momentos de relax. Y ahora también a Gino, que viene a agrandar la familia, a hacerme tía por primera vez y convertirse en mi nuevo “mono-tema”. ¡¡Son mi todo!! ¡¡Gracias!!
Y gracias a toda la Comunidad Iberoamericana de Innovación Ciudadana, abierta y colaborativa, por orientarme en la búsqueda, por conectarme con mi deseo y con mi vocación, y por mostrarme no sólo una forma de innovar, sino de aprender a vivir juntes.