Todos sabĂan mis sentimientos, hasta Ă©l.
Todos sabĂan sus sentimientos, hasta yo.
Yo lo querĂa.
Él me querĂa.
seen from United States
seen from Pakistan

seen from United States
seen from United States
seen from Pakistan
seen from Canada
seen from TĂĽrkiye

seen from United Kingdom

seen from Egypt

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Brazil
seen from United States

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Germany
seen from United States
seen from Spain
seen from Yemen
seen from Israel
Todos sabĂan mis sentimientos, hasta Ă©l.
Todos sabĂan sus sentimientos, hasta yo.
Yo lo querĂa.
Él me querĂa.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
—¿Por qué aún la amo?
—¿Te molesta que aún la ames?
—Me molesta que estemos condenados al fracaso.
—Entonces te lo diré yo. No está mintiendo. Además, se enamoró de ti, Joss.
—Es una pena, porque yo me enamoré de Ingrid Alexandra Oort, no de una Smirnov.
—Lo que dice es mentira, ¿verdad? Digan que es mentira, Alex no es una Smirnov.
Mi papá miraba el techo.
Mi hermano miraba el suelo.
Mi hermana estaba llorando.
Y esa fue toda la confirmaciĂłn que necesitaba.
Alexandra era una Smirnov.
—¿Me estabas viendo ese dĂa?
—Siempre te observĂ©, Alex. Y no sabes lo feliz que me hacĂa saber que tĂş tambiĂ©n me observabas.
—Y pensar que todo este tiempo creà que solo era yo.
—Nunca fuiste solo tú, siempre fuimos nosotros.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
—PodrĂamos ir a la universidad, los dos juntos.
—Yo no puedo, no en este momento.
—Entonces dime cuando y los dos vamos.
—No puedes perder más el tiempo, menos cuando por fin estás decidiendo lo que quieres de tu vida.
—¿Qué harás si Ingrid no quiere ir?
—Bueno...
—No deberĂas ir a la universidad por ella, deberĂas ir por ti.
—¡Joss!
—Lo he hecho muchas veces y no me habĂas dicho nada.
—SĂ, pero... en esas veces...
—¿O sea que primero tengo que desnudarte para poner mi cara aqu�
—Eres un pervertido.
—Soy TU pervertido.