"Refugio blando"
A veces, lo que no se ve es el cansancio acumulado, la necesidad de un descanso en medio del caos.
Un rollo de papel se vuelve almohada, y el rincón más inesperado se convierte en refugio.
No se ven las batallas internas, las listas mentales por tachar, las emociones que intentan encontrar su lugar.
Pero ahí está: un gato que duerme como si todo estuviera en orden.
Quizás, en su quietud, hay un recordatorio para nosotros:
Descansar también es resistencia. También es sanar.












