;;{ @subjxctav }
Ya había pasado un tiempo desde aquel suceso, desde el día en que Valkyrie había caído, desde que su precioso Nito... se había ido y desde que los Oddballs pasaron de ser amados a ser odiados y cazados por aquella desagradable y vil persona, Tenshouin aun seguía molestando por ahí una que otra vez, pero a él realmente no le importaba mientras no tocara nada que le importase realmente.
Dentro de esas cosas, estaba aquella “perfecta” marioneta que estuvo a su merced, aquella perfección que había creado con tanto esfuerzo y... aun así se había ido. Fue un idiota, tal vez los humos se le subieron a la cabeza y como alguna vez leyó en un libro “Mientras más alto, más fuerte es la caída”.
Debía dejar de pensar así o terminaría arruinando aquel traje que estaba bordando a mano... Mademoiselle el día de hoy estaba tranquila y él algo hambriento, no esperaba encontrarse con nadie y como era usual, Kagehira estaría en uno de sus incontables trabajos de medio tiempo, a pesar de qué él constantemente le advertía de que aquello no era sano, que... terco era.
Así que salio del salón del club de costura para caminar hacia el comedor, llevaba un buen rato sin comer y esperaba, de verdad esperaba, no encontrarse con nadie en el camino.










