Atracción
Ella es un imán a la enésima potencia.Â
Me atrae y me magnetiza, me roba la atención, pensamientos y sentimientos. Me hechiza.
Sus piernas son los turgentes caudales que me arrastran hasta el manantial prometido, mientras me miran unos ojos tan limpios, tan grandes, tan pÃcaros y a la vez inocentes que hasta de respirar me olvido.
Su corazón late a lo lejos, y cada pulso son ondas de impacto que derriban mis muros. Son una llamada para dejarme ir, cerrar los ojos y caer en el mundo onÃrico de la pasión más arrebatadora.
Me reclama cuando agita el cabello de leona, o cuando sonrÃe sin maldad ninguna.
Me enloquece cuando muerde sus labios, o suspira con deseo.
Pero, ante todo, me atrae, me lleva y me encadena porque su corazón es lo más bonito que he encontrado en este cochino mundo. Porque es demasiado hermosa para tanta suciedad mundana. Porque me necesita y sé que estaré para ella contra viento y marea.
Sé que mi ser le pertenece, pero lo hace con mi absoluta complicidad y connivencia. Ella es mi lugar en el mundo. Ella es mi remanso de paz, mi fe en el ser humano, mi promesa de una vida cómplice junto a la persona más salvaje e indomable que conozco, que sin embargo se amansa y entrega conmigo.
Por eso sé que es mÃa. Por eso me atrae y me lleva siempre a su lado.
Y por eso, por todo el tiempo pasado y porque hemos superado mil batallas juntos, saliendo victoriosos, puedo decir con la cabeza bien alta:Â SOY TUYO, PARA SIEMPRE.









