Stony sexy
“He looks tired… I just want him to breathe again.”
#stony #starkrogers #tonystark #marvelfanart

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¡Hey! Aquí Cielo.
¡Hey! Aquí Cielo.
Solo para recomendarles esto que hice para Halloween del año pasado.
Aquí les dejo los links de los otros sitios donde he publicado por si quieren leerlo ahí más:
💖 WATTPAD
💖 TUMBLR
Bueno, sin nada más que decir
¡Feliz Halloween!
Secreto (Especial de Halloween.)
Capítulo III 🔞
Tony siguió moviendo, frotando sin ternura la mezclilla contra el miembro erecto de Steve. El rubio por el contacto brusco contra la piel sensible, agarro con fuerza las sábanas bajo sus manos, mientras dejaban que los sonidos salgan de sus labios rojos. El castaño aprovechó la cercanía para dejar besos y un par de mordidas en el cuello del rubio para que queden pequeñas marcas. Stark bajo su pierna asegurando de raspar levemente el muslo de Steve sacándole un jadeo.
En un intento de mantener contacto, Steve terminó bajando su cuerpo de la cintura para abajo y presionando contra la del castaño. Tony atrapó entre sus manos la cadera del rubio, y lo forzó a frotarse contra sus pantalones, Steve soltó un gemido por el leve dolor de la mezclilla con la piel sensible de su pene.
Se podía escuchar a Tony jadear el nombre de su pareja con cada movimiento, mientras apretaba con fuerza la piel bajo sus manos dejando que sus uñas se claven en su cadera, aquello provocó unos pequeños gimoteos en el rubio, pero no puso ningún tipo de resistencia.
Steve apoyó sus rodillas a cada lado del castaño y movió su cadera, frotando así todo su cuerpo contra el de Tony, jadeo cuando sintió la camisa del castaño acariciaba su pecho descubierto.
—Steve… — Susurro en un suspiro.
El rubio repitió el movimiento un par de veces, disfrutando el roce de la ropa contra su piel. Soltando pequeños sonidos que aumentaron cuando una de las manos del castaño avanzaba a su trasero. Stark apretó con fuerza las mejillas, esperando que dejara una marca más tarde.
No pasó mucho para que la estimulación hiciera efecto, y Steve llego al orgasmo, cantando la tela debajo de él. Cediendo ante la bruma del placer, cayó de lleno contra Tony.
—Manchaste mis pantalones— Bromeo Stark mientras trataba de recuperar el aire.
—Lo siento— Susurro el rubio, empezando a sentir la vergüenza.
—Qué te parece si me ayudas, antes que sigas manchando mi ropa— Comento en un Susurro coqueto aumentando el sonrojo en Steve.
Tony hizo sentar al rubio sobre su regazo y le acercó para besarlo. Steve pasó sus brazos alrededor del cuello de su pareja, luego sintió las palmas calientes en su cintura para atraerlo más y juntar los pechos, no se hizo de rogar y obedeció, sentándose justo sobre la tela húmeda, soltó un gemido que fue ahogado por labios de Tony.
Luego de separarse, Tony llevó las manos de Steve al final de su camisa, el rubio comprendió que era lo que quería Stark, así que empezó a quitarle la prenda.
Los dedos de Steve empezaron a acariciar el pecho del castaño, Tony subió una de sus manos y atrapando la muñeca contraria, la jalo con algo de fuerza hacia abajo, para dejarla cerca a la hebilla de cinturón.
Steve se separó un poco de Stark, mirando en donde estaba su mano, justo sobre el final los abdominales del castaño. Paso suavemente sus uñas por la piel, y luego bajo un poco más, pasando sobre la tela que estaba totalmente tensa debido a que la erección de Stark se escondía debajo de ella.
—Vamos, Steve, quítame los jeans— Susurro Stark cerca del oído de su pareja cometiendo un gemido cuando la mano del rubio empezó a acariciar aquella zona.
Steve bajó su otra mano, y abrió el cinturón de su pareja con un poco de dificultad, luego el pantalón, pudo ver la tela negra del bóxer de Tony. Abrió paso con una de sus dedos, y metió la otra mano, sabía que aquella no era la orden, pero algo en su cabeza le pidió hacerlo. Tocó con la punta de sus dedos la carne caliente y dura, con más seguridad metió un poco más para rodear el pene de su pareja con su mano.
—Mierda… Steve— Gimió Stark cuando Steve apretó su miembro.
El rubio no se detuvo, libero un poco más, pero no se sintió satisfecho al ver la cabeza, usando su otra mano bajo las prendas ya la mantuvo ahí, logrando que el miembro salga por completo. Tony soltó un gruñido, Steve solo se quedó viendo lo erecto y grueso que era el miembro del castaño.
—Así que te gusta lo que ves— Bromeo Tony— Ahora imagina cómo se siente— Susurró logrando que Steve libero un pequeño gemido.
Tony, con un poco de ayuda del rubio, logró bajarse por completo los pantalones. Soltó un gemido cuando el trasero desnudo del rubio estuvo sobre sus muslos.
— Eres tan hermoso— Comentó dejando un tierno beso en el cuello del rubio.
Luego una de las manos de Tony subió al mentón de Steve, primero acariciando la zona con su pulgar y después llevo el dedo índice a los labios hinchados. Steve cerro sus ojos y abrió la boca, sintió como su lengua era levemente presionada.
Un momento después el dedo se movió hasta que la punta quedó entre los dientes y dejar que otro dedo entre. Ambos dígitos empezaron a ser acariciados por la lengua de Steve, quien disfrutaba la sensación de invasión en su boca, cuando los dos dedos salieron, su lengua los siguió para seguir lamiéndolos aún fuera de su boca y terminando involucrando otro dedo más.
—Sí… así… buen chico — Jadeo Stark observando con atención el espectáculo, no sabía si Steve era consciente o no de los pequeños gemidos que estaba soltando.
Cuando Tony sintió que estaban lo suficientemente mojados, los apartó de los labios de Steve, recibiendo un quejido de disgusto por parte del rubio.
—Tranquilo que ahora se pone mejor— Susurro Stark con una sonrisa.
Tony miró sobre el hombro de Steve, y viendo la perfecta curva desde los hombros hasta la espalda baja, haciendo notar aún más su trasero. Stark llevo uno de sus dedos entre las blancas mejillas, encontrando la entrada; lo metió con lentitud, en respuesta escucho a Steve soltar un mal disimulado quejido de dolor.
—Tranquilízate… dolerá menos— Sugirió el castaño mirando a Steve.
Steve dio una respiración honda mientras trataba de ignorado el dolor e incomodidad de la intromisión. Relajo sus músculos cuando aquel dígito empezó a moverse, entrando y saliendo.
El segundo llegó un poco más tarde, comenzando la dilatación, sin embargo, no era tan doloroso, en especial cuando se doblaban y apretaba ese punto, dejando a Steve tan desarmado que liberaba gemidos y gritos ahogados.
Para cuando entro el tercero, cualquier otra sensación que no sea placer se había ido. Se sentía perdido, pero su cuerpo quería más, así que movió sus caderas en círculos mientras subía y bajaba. Grito en nombre de Tony cuando estuvo completamente lleno.
Stark se mantuvo concentrado en el rubio, en como las bonitas facciones de Steve eran bañadas por el placer mientras montaba sus dedos, solo salió de su ensoñación cuando sintió el líquido caliente contra su abdomen, bajo su mirada, encontrando como ambos estaban manchados de la semilla de Steve.
—Tony…— Susurro el rubio, apoyando su frente contra el hombro de Tony.
— Aún no acabamos— Respondió Stark, mientras colocaba sus manos en la cintura de su pareja, Steve siseo al sentir los dedos aun húmedos contra su piel caliente.
—Oh…— Jadeo Steve al sentir la cabeza del miembro de Stark contra su dilatada entrada.
Sin darle más tiempo, Tony empezó a bajar al rubio, haciendo que su pene entre completamente dentro de Steve. Se quedaron momento así, disfrutando de las distintas sensaciones que la acción enviaba a sus cuerpos.
Luego Anthony obligó al rubio a subir y bajar, Steve habría hecho todo eso, pero su fuerza estaba aún en el segundo orgasmo, dejando sus piernas temblando, así que dejó que el castaño lo mueva a su antojo, mientras él solo soltaba gemidos. Los movimientos no tardaron en hacerse más bruscos y deliciosamente certeros, provocando el grueso pene presioné su próstata.
Steve, con los ojos fuertemente cerrados, gritaba el nombre de Tony, entre súplicas de que no se detenga.
El tercer clímax de Steve tardó un poco en hacerse presente, pero a diferencia de los otros no pudo descansar. Stark aún se estaba moviendo buscando su propia liberación, que llegó solo unos momentos más tarde, bañando todo el interior del rubio con su semilla.
Steve se abrazó del castaño tratando de regular su respiración mientras escuchaba a Tony hablar, no sabía lo que estaba diciendo, su mente estaba únicamente enfocada en el hecho de que ahora el semen se estaba escapando de su interior humedeciendo más su trasero.
—¿Qué tal si te acuestas en la cama? —Finalmente escucho Steve a Tony.
—Si— Contesto el rubio como pudo.
Tony lo ayudó, saliendo de su interior y luego acostarlo, Steve sintió algo de disgusto al sentirse vacío, pero su cuerpo estaba tan cansado como para reclamar.
— ¿A dónde vas? — Pregunto Steve al ver que Tony no lo acompaña a la cama.
— Solo iba a terminar de quitarme el pantalón— Contesto una sonrisa.
—De verdad, lo siento por tus jeans— Comento Steve, aún avergonzado por el asunto.
—No te preocupes, puedo comprar otros— Respondió Stark con una sonrisa luego de quitarse por completo la ropa.
Tony se acercó a Steve dejándole un beso en su frente, luego de una de las mesitas de noche saco un par de toallitas húmedas, y las pasó por el abdomen del rubio. Steve se jadeó al sentir la fría tela húmeda contra su piel.
Luego, ambos limpios se acostaron bajo las sábanas, Steve sobre el pecho de Tony, mientras él le acariciaba su cabello.
—¿Por qué no se me ocurrió hacerlo de perrito? —Comento Tony rompiendo el silencio.
—Tony— Regaño el rubio separándose de Stark para luego ocultarse bajo las sábanas.
—Vamos, Steve, al menos dame puntos por el chiste— Bromeo el castaño, pero no recibió respuesta— ¿Steve?
Tony frunció el ceño, llamó nuevamente a su pareja y empezó a buscarlo bajo las sábanas, pero encontró al mismo lobo amarillento.
—No hagas eso ahora— Pidió, el animal solo inclino un poco su cabeza— Es que pareciera que yo… hice algo muy malo… contigo así— Explico, pero Steve aún mantuvo su transformación— Está bien, si quieres quédate así, pero yo me voy.
Tony se sentó en la cama, pero antes de salir por completo de las mantas sintió un par de brazos rodear su cintura, al bajar la vista se encontró con la cabellera rubia despeinada.
—No te molestes— Susurro Steve mirando a Tony
—No estoy molesto— Contestó Stark en un suspiro— Pero te voy a pedir que no te conviertas en la cama.
—Lo prometo —Respondió Steve separándose de su pareja y dejarle un pequeño beso en su mejilla.
Tony le dedicó una sonrisa para volver bajo las sábanas, Steve se acercó más para quedar completamente pegado a su pareja abrazándose.
— Por cierto, feliz Halloween— Susurro Steve cerca al oído de su novio.
—Feliz Halloween a ti también, ahora duérmete o te mandaré al patio— Contesto Tony cerrando los ojos para dormir.
Steve podría quejarse, pero estaba cansado de que podrían discutir sobre las bromas de perro en la mañana.
(3/3)
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Secreto (Especial de Halloween.)
Capítulo II🔞
—¿Me puedes explicar qué diablos fue eso? — Exigió Stark cuando salieron del ascensor.
Llegaron juntos a la torre Stark, quedaba más cerca y Tony ya no soportaba el silencio que mantenía Steve, mientras ignoraba sus preguntas. Durante todo el viaje el rubio se mantuvo ocupado, mirando la ventana, perdido en sus pensamientos.
Steve solo miró a Tony después que hizo la pregunta, sabía que debía hablar, decir al menos algo, pero aún estaba incómodo por lo sucedido en el bosque.
“Si hubiera dicho la verdad desde un principio nada de esto estaría pasando”, se regañó.
—Yo… no— Steve trató de buscar alguna oración coherente en el mar de pensamientos.
—Steve, explícame por qué actuaste así— Pidió Tony, esta vez algo más calmado.
Steve levantó la vista, encontró los ojos cafés de su pareja, como detrás del falso enojó podía ver la preocupación.
— Está bien, te diré la verdad— Hablo Steve, sabía que no podía seguir mintiéndole porque tal vez en el futuro sucederían cosas como estas o incluso peores —Solo mantén la mente abierta, y déjame hablar.
Tony estaba a nada de replicar, pero Steve le sostuvo su mano y le llevó al sofá, luego de que ambos estén sentados soltó un suspiro audible.
“Sería mejor dar esta noticia mientras él está sentado”, pensó el rubio.
—Yo no conocí a mi padre— Empezó a contar sin mirar a Tony— Mi madre me decía que era un soldado, que murió poco después de que nací; y yo nunca dudé de ella, pero un día antes de un examen muy importante me puse muy nervioso… Hubo un incidente, pensé que aquello fue sueño porque había despertado en mi cama, pero cuando bajé para decirle a mi mamá lo que había soñado, la vi conversando con dos hombres que no había visto en mi vida, ellos mencionaron el nombre de mi padre y sobre su manada.
— ¿Una manada? — Dudo Stark, pero Steve hizo una seña para que lo dejara continuar.
—Aquellos hombres hablan sobre hacerse cargo de mí, como lo hicieron con mi padre, pero antes que pueda escuchar otra cosa más, mi mamá se dio cuenta, estaba ahí, me dejó en mi cuarto hasta que los hombres salieran de mi casa. Esa noche mi mamá me dijo la verdad sobre mi padre— Steve corto su historia para soltar un suspiro y tomar un poco más de fuerza por lo siguiente que iba a decir— Mi padre era un… Licántropo.
Tony guardó silencio al escuchar todo lo que había dicho su pareja, frunció el ceño mientras trataba de entender todo eso.
— Steve— Llamo Stark, haciendo que el rubio levantó su vista— No tienes que inventar una historia, sea lo que sea yo…
—Lo que te dijo es la verdad— Contestó el rubio con firmeza —¿Por qué piensas que estoy mintiendo?
—Lo siento, pero no puedo creer que seas una de esas criaturas de fantasía— Respondió.
Steve reprimió un gruñido al sentirse algo ofendido por el comentario del castaño, trato de ser comprensivo, era obvio que no le creería a la primera. Los seres como él se escondían en lo profundo de los bosques, procurando estar lo más lejos de cualquier contacto humano, sin contar el hecho que si querían podían pasar desapercibidos como humanos, aunque por su naturaleza interna preferían estar en manadas lobunas; y Tony era un hombre de ciencia, ponía en duda cualquier cosa que le dijeran, solo podía confirmar o negar algo con las evidencias suficientes.
—¿Qué puedo hacer para que me creas?
—Hoy es luna llena, ¿no? — Comentó Tony —Tal vez su esperamos lo suficiente, tú puedas…
—No funciona así— interrumpió el rubio.
—¿Te puedes transformar a voluntad? — Cuestiono Stark.
—Aunque algunas veces sucede cuando estoy muy nervioso, pero si puedo hacerlo a voluntad— Explicó con sinceridad, Steve llegó a ver como los ojos de Tony se iluminaban de curiosidad.
—¿Puedes transformarte ahora? — dijo Tony, más como un pedido que una pregunta.
—Sí, pero te voy a pedir que me dejes solo— Contesto Steve con una sonrisa.
—¿Por qué no quieres que me quede? — Cuestiono Tony cruzando los brazos.
—Bueno, mi ropa no se transforma contigo— Explico con un pequeño sonrojo.
—Una razón más para mirar— Comento Tony en un tono bromista.
—Tony— Regaño el rubio.
—Está bien, iré a mi habitación —Cedió Tony recibiendo una pequeña sonrisa de su pareja.
Stark entró en su alcoba haciendo que las luces se encendiera de inmediato, dejando la puerta semiautomática abierta detrás de él, caminó hasta su cama donde se sentó a esperar a Steve.
Luego de unos minutos de estar solo vio como la puerta se abría levemente, un hocico de un lobo se asomó por la puerta, para luego empujarla con algo más de fuerza.
Cuando la puerta se abrió, se vio por completo al lobo, sin duda era un animal gigante, nada grande que cualquier perro que haya conocido. El pelaje era amarillento y tenía los ojos azules, aquel detalle le permitió reconocer que si era Steve.
El animal dio un par de pasos dentro del lugar, Tony trató de retroceder por instinto, no sabía que tan peligrosos podía ser Rogers en esa forma. El lobo se dio cuenta de lo tenso que estaba el castaño, pero no se detuvo, solo siguió su cambio con un poco más de lentitud.
Steve se detuvo delante del castaño, no quería asustar más a Tony, por eso acercó su hocico cerca de la mano del castaño, lo levantó con algo de fuerza, era un pedido para que le acaricie. El humano no lo entendió a la primera, por lo que el lobo tuvo que insistir.
Tony empezó a acariciar al animal, al principio tocando con timidez el pelaje, y luego con algo más confianza, pasando desde su cabeza hasta su lomo.
Para el animal no le fue tan difícil subirse a la cama. Tony aún seguía acariciando al lobo, rascando suavemente por debajo de sus orejas. Steve empezó a frotar su cabeza contra la mano de su pareja para luego hacerlo contra el pecho del castaño.
—Steve, basta, vas a llenar de pelos mi ropa— Pidió con una sonrisa, pero sin hacer siquiera un esfuerzo para detener las acciones del lobo.
El lobo miró al castaño, Tony pensó que había entendido sus palabras, pero luego vio cómo el animal acercó más su hocico para darle una gran lamida cerca de su mejilla. Steve repitió el movimiento algunas veces más, hasta que la posición se le hizo incómoda, por lo que apoyó sus patas delanteras en los hombros del castaño, aunque aún en esa forma no podía controlar su fuerza, haciendo que ambos caigan a la cama. Ahí siguió lamiendo la cara del castaño, Tony empezó a soltar pequeñas risas cuando la lengua del animal pasaba por su mejilla.
Pronto la larga lengua pasó lentamente por su cuello un par de veces hasta que fue reemplazada por un par de besos. Tony no tardó en percatarse del cambio, por lo que suavemente apartó a Steve sintiendo la piel desnuda de su pecho contra su mano.
—Ya volví— Susurro con una el rubio —Supongo que tienes un par de preguntas para mí…
Pero antes de que el rubio siga hablando, Tony lo atrajo para darle un beso.
—Tengo cientos de preguntas, pero el hecho de que estés desnudo sobre mí no me permite pensar en una— Contesto el castaño.
Stark pasó con suavidad su mano hacia la nuca del rubio, atrayéndolo para un beso. Pasando su lengua por los labios de Steve, provocando un suave jadeo en él, aprovechando la boca abierta, metió su lengua, invadiendo todo el espacio en su boca, los pequeños ruidos de Steve no se hicieron esperar.
El rubio dejó descansar un poco de su peso sobre Tony, haciendo que ambo pechos queden juntos. Stark aprovechó la cercanía para que sus manos empiecen a acariciar la piel desnuda que se encontraba a su alcance. Steve sentía un camino de fuego en su interior a medida que las manos se movían.
Tony, aún acostado, levantó su rodilla para que el rubio separe un poco más las piernas, Rogers podía sentir la mezclilla raspando sus muslos hasta llegar a ese punto.
—Tony… — Gimió Steve, cuando sintió la tela contra su miembro semi erecto.
—Joder, hazlo de nuevo— Exigió Tony con voz ronca.
El rubio dudó por un segundo a lo que se refería, pero cuando Stark bajó sus manos rápidamente a su trasero para apretarlo con algo de fuerza, un gemido algo más torturado salió de su garganta.
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Secreto (Especial de Halloween.)
Capítulo I
Entró en el ascensor, después de que las puertas se cerraron, el uso, las paredes metálicas limpias para arreglar levemente con sus manos su peinado, sabía que no tenía que hacerlo, pero era una técnica para evitar estar nervioso.
Se escuchó como las puertas se abrieron, él no le dio importancia y siguió jugando con su cabello rubio.
— Deberías dejarlo así— Dijo la voz de su lado, provocando un pequeño salto del susto en Steve.
—Sharon— Saludo luego de darse cuenta de la presencia de la rubia.
— Te ves bien así—Comentó con una sonrisa ignorando la reacción del rubio —Aunque arreglarte un poco tu chaqueta— Recomendó mientras pasaba sus manos por las solapas de la prenda, acomodando lo mejor.
—¿A dónde ibas? —preguntó el rubio mientras su amiga sacaba un poco de pelo de animal que había en su chaqueta.
—Hoy es Halloween— Contestó con obviedad, pero Steve inclinó su cabeza levemente sin comprender lo que quería decir— Tengo que comprar dulces para los niños, también dejaron parte del correo de Betty en el mío y aproveche para llevárselo
El rubio soltó un suave gruñido al escuchar ese nombre, mientras Sharon soltó una pequeña rosa por la reacción de su amigo.
—La escuché hablando por teléfono— Comentó la rubia—Pensé que como siempre estaba hablando con su ex, pero no, resulta que escuchó otra vez patas de perro en tu departamento.
—Sí, en realidad, esta vez duró mucho que no me sorprende si escucho algo— Confesó Steve algo avergonzado.
—Bueno, esta es la tercera llamada del mismo problema, ya sabes qué sucede a la quinta— Recordó Sharon.
— Que vendrán un día al azar a revisar mi apartamento y buscar al perro— Contestó Steve apoyándose en la pared haciendo una mueca.
— Ambos sabemos que no encontrarán nada, pero si siguen las llamadas te pedirán que dejes el departamento— Respondió Sharon recordando la parte final del contrato provocando en el rubio un pequeño quejido— Es tu culpa por mudarte a un lugar donde no aceptan mascotas.
—Solo me llevo bien con los cachorros— Comentó en voz baja— Los demás perros me ven como una amenaza para sus dueños y me ladran en el mejor de los casos.
—Lo sé— Dijo su amiga poniendo su mano en su hombro— ¿Y qué fue esta vez?
— Tony llamó— Confesó el rubio algo tímido.
—Pensé que ya habíamos pasado la etapa de ponerte nervioso por las llamadas de Stark— Se burló Sharon.
—Esta vez fue diferente— Se excusó Rogers— Me dijo que me llevaría a un lugar distinto, iríamos a un al que nunca antes me había llevado.
—¿Y eso te puso ansioso? —Cuestiono Carter recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de su amigo— No creo que te lleve a uno de esos lugares prohibidos si sabe tu problema.
El rubio desvió la mirada haciendo una mueca mientras cruzaba los brazos.
—¿Steve, no le has dicho todavía? —preguntó la rubia poniendo sus manos a su cintura.
—No encontré el momento— Confesó Steve en un suspiro.
—Steve ya son meses desde que están saliendo, y no encontraste un momento correcto— Cuestionó la rubia ganándose una mirada de Steve.
El rubio iba a poner alguna otra excusa cuando las puertas del ascensor se abrieron, el par de amigos salieron al vestíbulo. A través de la puerta de vidrio, ambos amigos pudieron ver al castaño saliendo de su auto hablando por su teléfono.
—Deberías decirle si queremos evitar un incidente— Aconsejo la rubia recibiendo un asentimiento por parte de Steve —Avísame cuando le digas, porque con Sam aún seguimos esperando esa cita doble.
Steve soltó una pequeña risa al escuchar aquello, sí recuerda haber dicho que, si Tony aceptaba salir con él, llevaría a sus amigos en una cita doble pensando que no aceptaría, sin duda se equivocó.
—Por cierto, cuídate que hoy hay luna llena— Comentó guiñando un ojo.
—Sabes que no funciona así— Contestó con una sonrisa.
—Me refiero a que hay hombres que se convierten en bestias esta noche —Comentó la rubia señalando disimuladamente a Tony que estaba entrando a la sala.
Luego la rubia caminó a la salida para hacer sus mandados, pasando a un lado de Stark dándole una sonrisa a modo de saludo que fue correspondida antes que la rubia salga del edificio.
Steve soltó un pequeño suspiro al ver como Tony se acercaba a él con una sonrisa. Sintió su corazón arder cuando Stark lo saludó con un pequeño beso en sus labios.
—Lo siento por llegar tarde, cariño, pero tuve un problema en la empresa— Se excusó.
— No parece que hubieras ido a la empresa— Comentó el rubio.
—¿No parece? —Dudo Tony.
—No estás usando uno de tus trajes— Respondió el rubio.
—Bueno, a donde vamos no necesito un traje— Afirmó el castaño, tomando de la mano de su pareja para caminar juntos a la salida.
Dejó que Tony le abriera la puerta del auto, estaba tratando de acostumbrarse a aquellos gestos. Ya dentro del vehículo vio que en el asiento trasero había algunas cosas ocultas bajo una manta.
—¿Qué es eso? —preguntó una vez que Tony se sentó tras el volante.
—Solo son algunas cosas que necesitaremos— Respondió Stark con una sonrisa mientras encendía el auto.
El auto empezó a moverse, pero Steve estaba algo preocupado por el comentario. Tenía que ser un genio para ver que aquella era una manta de pícnic, en el mejor de los casos irían a un parque, pero en los parques había perros de diferentes tamaños que tenían dientes peligrosos. Tal vez estaba actuando muy paranoico, la manta no tendría que significar algo directamente, quizás solo lo trajo para ocultar lo que había debajo.
Pero… ¿Qué había debajo?
Estaba exagerado, para bajar sus nervios encendió la radio, soltó un suspiro audible y relajó su cuerpo, alejando cualquier idea negativa que no sea Tony.
—¿Cómo te va en la escuela? —preguntó Tony.
Steve había logrado conseguir un trabajo como profesor de arte en una escuela primaria, le gustaba ese ambiente escolar, lejos de cualquier bosque y vida salvaje para proteger a los niños.
—Estuvo bien, pero hubo un pequeño incidente— Comentó con sinceridad.
— ¿Algo grave? —Preguntó Stark con un falso disimulo de preocupación.
— No, solo que el viernes se olvidaron de informarme que había un día de mascotas— Respondió algo incómodo por recordar aquello.
—¿No? Steve, eres alérgico a los perros— Argumento el castaño con un tinte de molestia escondido en su voz.
Steve solo hizo una pequeña mueca. Una parte de él se sintió halagado de que Tony recordara aquello, pero también se sentía mal al mentirle así.
—Pero no estuve mucho tiempo, le informé a dirección mi problema y me dieron el día libre— Respondió esperando dejar el tema ahí— ¿Cómo te fue a ti en el trabajo?
—Tuvimos un problema con algunos inversionistas… —Empezó a contar Stark.
A Steve le gustaba cuando Tony solía hablar de la empresa, en especial de sus proyectos, él no entendía mucho de los tecnicismos que usaba, pero le gustaba ver como los ojos de Tony se encendían cuando hablaba de un nuevo proyecto, podía pasar horas viéndole solo hablar.
Y antes de que diera cuenta, Tony había estacionado el auto. Steve salió de su pequeña ensoñación para percatarse de donde estaban, era un bosque.
—¿Este es el lugar? —Pregunto con duda Steve.
—Sí, recuerdo que una vez dijiste que nunca habías acampado— Contesto con una sonrisa— Este lugar es hermoso…
La voz de Tony le parecía cada vez más alejada, Steve veía a sus al rededor tratando de disimular su pánico. En el estacionamiento apenas había un par de autos. Respiro hondo tratando de relajarse, a pesar de que el atardecer no tardaría en llegar aún era de día, aparte si esta zona se permitía humanos era porque estaba alejado de animales salvajes, más de esos pensamientos invadieron su mente.
Tal vez podía salir del auto y tener una cita interesante con Tony, pero en el momento en el que apoyó su mano cerca a la puerta llegó a escuchar el aullido de un lobo, estaba muy lejos, pero lo llegó a escuchar con claridad.
—Tony, tenemos que irnos— Dijo en voz baja tratando de ocultar sus nervios.
—¿Qué? ¿Por qué? Si acabamos de llegar— Argumento Tony.
Pero antes de que pueda darle una respuesta, escucho otro aullido más cerca.
— Tenemos que irnos ahora— Exigió el rubio.
—Steve, cálmate, este es un lugar seguro, nada malo va a pasar— Trato de convencer al rubio con una sonrisa.
Quizás Tony tenía razón, y solo era su mente haciendo malas pasadas. Debería concentrarse en divertirse en este paseo y no asustarse, pero al ver a un lobo salir de la sombra de los árboles observando fijamente el auto y luego salir corriendo a la espesura del bosque, su pánico se disparó.
—Sácame de aquí, Tony— Pidió Steve esta vez más asustado que antes.
—Steve, ¿Qué sucede? — preguntó Tony algo más preocupado al ver las reacciones de su pareja.
—¡Ahora! — Exige Steve con tanta fuerza que llegó a cerrar los ojos.
Tony hizo caso y sin pensarlo mucho arrancó el auto y salieron con prisa del estacionamiento. Steve llegó a ver desde la ventana como salían un par de lobos de la oscuridad del bosque, que luego volvieron a perderse entre los árboles.
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Les presento el especial de Halloween que escribí hace un año, pero recién lo estoy subiendo a Tumblr.
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"Última llamada para el vuelo con destino a Barcelona" Se escuchó la voz por los altavoces perfectamente entendible a pesar de todo el ruido que llenaba el aeropuerto.
Soltó un suspiro. Aún recuerda que hace poco más de un año estuvo en este mismo lugar, parado con su equipaje listo para subir a su avión.
"Tony, vuelve pronto" se escuchó el mismo susurro, la suave voz ahogada, que lo estuvo acompañando durante todo este tiempo que estuvo lejos.
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DÍA 7: Libre 🔞
★·.·'¯'·.·★ Título: Video ★·.·'¯'·.·★
-.-
Steve no creció en las condiciones adecuadas para cumplir sus caprichos, por lo que no está acostumbrado a pedir cosas, incluso después de que Tony le insistiera en varias ocasiones que le diga cada uno de sus caprichos porque le gustaba consentirlo. El rubio se detuvo a pensar en ese comportamiento de su novio, no lo entendía.
Hasta ahora…
Cuando Tony estaba en Inglaterra por asuntos de Industrias Stark, había notado que el castaño estaba algo incómodo. Que siempre antes de despedirse, Tony parecía estar cerca de decir algo… pedirle algo. Y cada vez que Steve trataba de tocar el asunto, Tony cambiaba el tema.
¿Por qué no le decía lo que quería?
¿Acaso no confiaba en él?
¿Su orgullo o vergüenza lo que no le dejaban hablar?
Cuál sea la situación, Steve estaba dispuesto a averiguar cuál era el deseo de su novio. Sabía que el castaño tenía una estrategia para que él mismo le diga lo que quería. Una estrategia que él también podía usarla. La cita había sido grandiosa, en el restaurante favorito de Anthony, y cuando regresaron juntos a su casa arrastró a Stark a la habitación entre besos y tropezones en cuanto la puerta de entrada esté cerrada, luego ambos terminaron cayendo en la cama. Steve estaba sobre el castaño que estaba acostado en la gigante cama, dejando pequeños besos en su cuello mientras sus manos recorrían el pecho descubierto de Tony, para luego bajar y empezar a abrir los pantalones.
—¿Qué me quería decir cuando estabas en Inglaterra? —Susurro Steve sobre la piel de su pareja.
—¿De qué hablas? —Preguntó Stark tratando de tener un poco de conciencia.
—Querías… Pedirme algo— Comentó Steve, sentándose sobre el regazo del castaño, rozando intencionalmente la erección de Tony.
Tony aguantó un poco la respiración e ignoró la cercanía de Steve a esa zona para darle tiempo y procesar las palabras del rubio, hasta que finalmente recordó la idea que tuvo en cuanto se encontraba en el extranjero.
—¡Oh! No quieres saber, cariño— Respondió Tony, acariciando los muslos aun vestidos del rubio.
—Entonces, no me vas a decir— Cuestiono Steve, recibiendo una respuesta negativa de Stark— Bueno, no me voy a mover hasta que me digas.
Si, ese era el método Tony Stark para obligar a confesar.
—Steve, no me hagas esto— murmurando algo decepcionado.
—Dímelo— Ordenó el capitán.
—No— Contestó Anthony.
—Está bien— Respondió Steve. Luego salió de la cama para levantar su camisa que estaba en el suelo.
—¿Te vas a ir? —Interrogó el castaño.
—No me quieres decir por qué no confías en mí, y si no confías en mí no tiene sentido que hagamos esto —Argumentó el rubio mientras terminaba de ponerse la camisa.
—¿Y me vas a dejar así? —Cuestionó Stark señalando su erección.
—Ambos sabemos perfectamente que te puedes encargar solo— contestó Steve mientras salía de la habitación.
Steve, camino por el pasillo, mientras terminaba de abotonar su camisa y arreglar sus pantalones, iba en dirección a cualquier habitación de huéspedes donde pasaría la noche.
—¡Espera!— Pidió Tony desde la puerta de la habitación, sin siquiera arreglarse la ropa. Steve solamente dio un giró sobre sus talones y trató de disimular su sonrisa— Yo quería pedirte que me mandases algo.
—¿Qué cosa?— preguntó Steve acercándose al castaño. La respuesta que recibió fue un susurro ininteligible —Puedes repetirlo, no que escuche bien— Pidió con amabilidad, pero recibió una respuesta similar—Tony dilo fuerte o …
—Un video tocándote—Terminó confesando Stark —Sé que suena raro y que…— Steve interrumpió cualquier divagación por parte del castaño con un beso —No tienes que hacerlo, pero me gustaría tener un recuerdo tuyo cuando esté lejos.
—Está bien— Acepto Steve manteniendo la cercanía con su pareja— En tu próximo viaje, te enviaré un video.
Ahora sentía que estaba al borde del arrepentimiento, pero su mente le repetía la conversación que tuvo con Tony desde el momento en que el castaño salió de su habitación con su maleta. Aunque Tony nunca le envió un recordatorio, ni siquiera lo mencionó en sus videollamadas y ya estaba unos días lejos. Quizás se haya olvidado de aquella conversación… A quien trataba de engañar, estaba bastante claro que Tony no le presionará para que haga aquello.
Él trató de tranquilizarse, no debía ser tan difícil, ya lo había hecho antes, solo que ahora lo debía hacer delante de una cámara. Por un momento pensó que podía pedirle ayuda a JARVIS, pero de nuevo la vergüenza le invadió, por lo que decidió usar su propio teléfono. Por lo que después de salir de la ducha, levantó su celular y lo acomodó en una de los muebles para que en ángulo directo esté la cama.
¿No debía ser un video muy largo o si?
Luego de estar satisfecho con el enfoque de la cámara, sacó de la mesita de noche una botellita de lubricantes, y uno de los regalos de Tony; un bonito vibrador rojo metálico con adornos dorados, que venía con control remoto, y dejando aquello preparado se dirigió al mueble donde se encontraba su teléfono y empezó a grabar.
¿Debía decir algo? No, porque sabía que si abría la boca ahora, se volvería a arrepentir de grabarse.
Volviendo a la cama pensó en cuál sería la posición correcta para empezar esto. Así que solo se sentó y abrió con despacio sus piernas esperando que la bata no tapara aquella zona a la cámara.
Espera… ¿Si Stark ya le vio desnudo porque debía usar la bata?
Por lo que, se levantó de la cama, abrió la bata con algo de lentitud (esperando que Stark crea que lo hacía con sensualidad y no con timidez), dejando que finalmente la prenda caiga de sus hombros hasta llegar al suelo y dejarlo completamente descubierto. De algún modo sintió más confianza al estar completamente desnudo delante de la lente de la cámara.
¿Necesitaría juego previo?
¡Oh! Claro que sí, sabía lo que le gustaba a Stark, así que podía utilizarlo a su favor para grabar esto. Acarició con suavidad su cuerpo, que aún permanecía húmedo por recién haber salido ducha; pasó las yemas de sus dedos, desde su cuello, acariciando con más dulzura su pecho, y solo se detuvo hasta llegar la zona baja de su abdomen y finalmente tocar finalmente su miembro semi erecto, tal parece que la idea de grabarse le estaba gustando más de lo que pensaba. Y sentándose en la cama, siguió su recorrido; pasando sus manos por sus muslos, acariciando con suavidad la piel blanca, y al llegar a las rodillas, dio una sonrisa traviesa a la cámara y luego empezó a abrir sus piernas para que Tony pudiera apreciar mejor esa zona.
Luego con sus manos regresaron un poco del camino anterior, hasta llegar a su miembro; soltando un jadeo, presiono con algo de fuerza la dura longitud, después atendió la cabeza para embarrar un poco del líquido pre seminal en su mano y así cerrar el puño sobre el falo para empezar a subir y bajar por toda la dura extensión; trato de gemir al sentir el placer recorrer su cuerpo, pero inconscientemente, había subido su otra mano a sus labios, donde mordió uno de sus dedos para así evitar que los sonidos que hacían salgan de su boca. Rápidamente, sacó la mano de su boca, pues seguramente Tony quería escucharlo, de todas formas nadie más, aparte del micrófono, podía escucharle ahora.
Aunque, necesitaría otra distracción para no cometer el mismo error, así que, empezó a bajar su mano hasta llegar a su pecho. No era un secreto que a Tony le gustaba su pecho, en más de una ocasión se lo había dicho (algunas veces de una forma tan sensual y excitante), sin pensarlo dos veces apretó uno de sus pectorales con la misma fuerza que usaría Stark. El movimiento en su miembro y presión que ejerció sobre su pecho provocó que Steve suelte un pequeño quejido, pero no se detuvo; de hecho, siguió jugando con sus pectorales apretando uno y luego el otro para después empezar a pellizcar sus pezones simulando las atenciones que le daba el castaño.
Estaba teniendo tanta estimulación, que si seguía se correría y no mostraría la mejor parte.
Así que recogiendo lo poco que fuerza que tenía, gateo por la cama, mostrando intencionalmente su trasero en primer plano, un pequeño gemido se escapó de sus labios al suponer en la expresión que tendría Tony al ver esa parte del video. Levantó la botella y el juguete, y dio la vuelta, ahora se encontraba en medio de la gigantesca cama. Puso algo de aceite en la palma de su mano para embarrar un par de sus dedos, miró a la cámara con una sonrisa, imaginando a Tony delante de él. Y manteniendo la vista en la lente de la cámara, llevó los dedos a su entrada, para insertarlo en una sola estocada, agrandando un grito de placer de su garganta. Movió su mano para sacar y meter los dedos y dilatar la zona, mientras con la otra se apoyaba en la cama, permitiéndole levantar más su cadera y enseñar por completo como estaba jugando consigo mismo. Steve casi cae a la cama cuando el tercer dedo entró en él, pero trató de mantener su estabilidad, porque también sabía que a Tony le gustaba ver su expresión de excitación cuando su cuerpo recibía placer. Su espalda se arqueó cuando llegó a ese punto, provocando que Steve grite de placer mientras enseñaba cada vez más su pecho, haciendo un poco su cabeza hacia atrás.
Podía seguir así, torturando la próstata con sus dedos, pero en serio quería que Tony lo viera usando su regalo, por lo que con algo de disgusto sacó el trío de dedos de su interior, para luego traer más cerca el juguete, al cual baño con una capa de lubricante; y luego lo puso sobre el colchón y sin mirarlo, manteniendo una sonrisa hacia la cámara, se sentó sobre el juguete, llenado sin pausas su necesitada entrada.
—Oh Tony… —Gritó, cerrando los ojos por el placer, al sentirse completamente lleno.
Sin duda podía sentir las diferencias entre Tony y el juguete, pero al imaginar a su pareja ahí podía llegar a confundir a su mente y convencerse de que no hay algo metálico en su interior, si no, el grueso y caliente miembro de Stark.
Con una mano agarró la base del juguete para mantenerlo en su sitio, mientras en la otra mantenía en control. Aún sin activar el vibrador, empezó a mover su cadera para encontrar el ángulo exacto y a dar pequeños saltitos experimentales.
—Ah… Joder… Si…— Jadeo cuando dio con su próstata.
Con el ángulo correcto empezó a cabalgar el juguete, gimiendo y gritando el nombre del castaño. En ese momento, sin querer, apretó el botón de encendido, provocando que vibre en una velocidad mínima, aunque aumentó potencialmente el placer que recibía el rubio.
—Oh… Tony… Más— Pidió Steve cerrando fuertemente sus ojos.
Apretó el control, logrando subirlo de poco en poco hasta la velocidad que él creyó adecuada, sabía que no era la máxima, porque conocía a Tony, y seguramente había mejorado el juguete, pero Steve ya se encontraba sensible, aunque quizás podía exigirle al juguete un poco más.
—Ah… Joder… Si… Así…— Gimió Steve en cuando subió la velocidad, dejando caer el control de su mano.
Cayó de rodillas dejando el juguete enterrado en su interior y en el colchón, sabría que no se podía ver el metálico objeto, pero poco le importaba, ahora que había llegado a las vibraciones que él podía soportar. Solo movió sus caderas, haciendo que el vibrador se moviera dentro de él. Aumentado un poco el placer, llevo una de sus manos a su polla y la otra a su pecho, presionando al mismo tiempo y sin piedad. Jugó con su cuerpo, con sus zonas sensibles un poco más, hasta que el líquido blanquecino salió de la punta de su miembro en un chorro tan fuerte que manchó su abdomen y parte de su pecho; mientras su entrada apretaba con aún más de fuerza al objeto metálico, con la esperanza que al igual que el miembro de Tony libere semen cálido y lo termine llegando por completo. Y sintiéndose completamente desarmado, cayó de espaldas sobre la gran cama de sábanas blancas, dejando que la cámara vea como Steve era follado a través de su orgasmo por el juguete que permanecía en su interior vibrando.
—JARVIS corta el video y envíalo a Tony— Ordenó cuando las sensaciones del clímax lo abandonaron.
Recibió una respuesta afirmativa de la IA. Si en un principio no quería involucrar al mayordomo artificial, ahora no le quedaba de otra, sus piernas estaban tan débiles como para levantarse y hacer el trabajo por el mismo. Solamente, busco a tientas el control de vibrador para apagarlo y finalmente sacarlo de su entrada, dejando a Steve algo disgustado por sentirse vacío, pero también estaba casado como para seguir jugando, así que aún desnudo se metió entre las sábanas y se acostó para dormir un rato.
Pasaron un par de horas para que finalmente despertará. Las luces de la ciudad se filtraron por su ventana indicando que ya hacía anochecido, no le dio demasiada importancia. Se levantó de la cama sintiéndose algo más recuperado, la arregló y luego dejó el juguete y el lubricante en su sitio y cogiendo la bata que está en el piso, camino hacia su celular, donde había una notificación indicando que había un mensaje de Tony sin leer.
"Maldita sea, Rogers, estaba en una reunión cuando me llegó tu video" Decía el mensaje de su novio. Steve no pudo evitar sonrojarse y sentirse algo avergonzado.
Quizás para la próxima deba checar la diferencia horaria.
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◀ Día Anterior
¡Hey! Aquí Cielo.
¡Oh my dear! Esto quedo mucho mejor de lo que esperaba.
Espero que les haya gustado, si es así no olvides reaccionar, comentar y compartir.
¡Muchos besos!
DÍA 6: Aniversario/ Compromiso/ Boda
★·.·'¯'·.·★ Título: Entrevista ★·.·'¯'·.·★
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Las risas llenaron por completo el estudio, obligando a que las dos personas que se encontraban delante del público, cortaran su conversación por un momento.
—Me alegra que haya tocado el tema, Señor Stark— Comentó con una gran sonrisa la presentadora de televisión— Porque nuestro público está interesado en los avances de su relación con el Capitán América.
—Algo más allá de que terminamos de traer la última caja a nuestro nuevo hogar, no hay noticias nuevas— Comento Stark con tranquilidad.
—¿En serio no hay un suceso importante que comentar, Sr. Stark?— preguntó la mujer recibiendo una respuesta negativa por parte del castaño— Bueno, puede mirar a la pantalla.
En la pantalla se mostró una imagen tomada de hace pocos días, ambos saliendo del supermercado con bolsas llenas que las dejarían en el auto. Tony sabía a lo que se refería la presentadora, pero disimuló lo mejor que pudo su sonrisa porque quería ver si era "eso" a lo que la mujer quería llegar.
—¿Qué opina de esta imagen?— preguntó la presentadora.
—Que no importa cuanto insista, Steve siempre va a preferir ir al supermercado que hacer las compras en línea— Comentó Tony, provocando un par de risas en la audiencia.
— Más allá de eso… No nota algo especial en la foto— Cuestiono la mujer.
—No, la verdad— Respondió el castaño aún tratando de contener su sonrisa.
—Bien, qué pasa si hacemos esto.
La gran pantalla hizo un recorte a la foto para enfocar la mano izquierda de Steve, donde se podía ver perfectamente el anillo de compromiso, provocando que el público empiece a hacer ruido, entre jadeos de sorpresa, aplausos y gritos de alegría en forma de felicitación. Gestos que hicieron que Stark agrandara aún más su sonrisa, ya que esa era las mismas reacciones que estuvo recibiendo en los últimos días.
—Ahora que me dice, señor Stark— Cuestiono la mujer con una sonrisa desafiante.
—Está bien, nos atrapaste— Respondió Tony— Estamos comprometidos. Lo siento Steve, no pudimos mantenerlo en secreto más tiempo— Habló a la cámara.
El ruido aumentó, una mezcla de risas y gritos, mientras otra parte entraba a sus redes sociales, volviendo tendencia el compromiso Stark-Rogers.
—He de mencionar que es un anillo precioso— Comentó la mujer.
—Sin duda lo es, aunque más bonito es quien lo porta— Respondió Stark.
—Creo que habrá muchos novios que querrán un anillo así para sus parejas ¿Dónde podrán conseguir uno?— Preguntó la presentadora.
—No existe otro anillo igual—Contestó Tony con una gran sonrisa de orgullo —Es un anillo único en su clase, por eso es probablemente una de mis creaciones favoritas. El diamante pertenece a una de las joyas de la familia Stark, también está decorado con zafiros escogidos con cuidado y el metal del que está hecho es un regalo del rey de Wakanda.
Tony se sentía orgulloso comentando los datos de la joya, que se olvidó que Steve no sabía esos detalles de su anillo.
—Voy a hacer la pregunta que la gente quiere hacer— dijo la mujer con un tono serio, para luego volver a sonreír—¿Cómo fue la propuesta?
—En realidad es una historia bastante graciosa—Empezó Stark para luego acomodarse en su asiento —Yo quería proponerlo después de terminar el anillo…
Quizás debió esperar un poco más de tiempo, pero en el momento que tuvo la argolla terminada entre sus manos, sabía que tenía que preguntárselo esa misma noche; la puso en la caja de terciopelo negro y luego salió corriendo de su taller en busca del rubio, pidiendo a JARVIS que haga una reserva en el restaurante favorito de Steve.
Encontró al doncel en la sala de estar bebiendo un poco de té caliente, mientras leía uno de los libros que sacó aleatoriamente de la biblioteca de la torre.
—¿Qué necesitas Tony?— Saludo el rubio sin apartar la vista de su libro. Vista periférica de supersoldado, pensó el castaño.
—Acaso no puedo pasar un rato con mi novio— ironizó Stark. Se acercó al doncel para abrazarlo por la espalda y darle un dulce beso en la mejilla.
—Sí que puedes— Comentó Steve con una sonrisa, dejando el libro sobre la mesa— Pero llegaste corriendo, así que estás buscando algo.
—Bueno, quería decirte que te pongas guapo porque tenemos una cita— Contesto Tony.
—¿Una cita?— Cuestionó Steve, recibiendo una respuesta afirmativa por parte de su novio.
—Así que alístate porque tenemos que estar ahí…
—En dos horas y media, señor—Contestó la I.A.
—Dos horas y media, tenemos tiempo suficiente— Comentó el castaño saliendo de la cocina.
Steve aún se mantuvo en su sitio, sintiéndose algo extrañado, pues no recordaba cuando acordaron esta cita; de hecho los únicos planes para hoy era la noche de películas con el equipo (Aunque sabía que más de uno de sus compañeros agradecería que ellos no estén besándose bajo la luz tenue de la pantalla, ocupando el sofá más grande y cómodo de la sala). Si se ponía a pensar en la invitación del castaño, no era algo nuevo, en más de una ocasión se había olvidado avisarle sobre este tipo de cosas, sabía que era porque en la mente de Tony había muchas cosas que informar sobre sus citas con anticipación pasaba por alto.
Las horas pasaron, Tony se veía frente al espejo del baño, ya era la tercera vez que susurraba el discurso que tenía planeado para proponer matrimonio a su bonito rubio. Luego de lavarse las manos y mojar levemente el rostro para quitar los nervios, salió del baño, no sin antes asegurarse que la cajita con el anillo aún se encontraba en su bolsillo; salió del baño y caminó en dirección a su mesa donde le esperaba su futuro esposo, que parecía más concentrado en la carta que en la presencia del castaño.
La cena, como siempre, había sido espléndida, entre la comida y las conversaciones con Steve, Tony bajo su nerviosismo inicial. Mientras esperaban la llegada del postre, Tony empezó a acariciar la mano del rubio que se encontraba sobre la mesa.
—Te amo— confesó Tony con una sonrisa.
—Yo también te amo, Tony— Respondió Steve.
—Lo digo en serio— Empezó Stark, mirando con ternura a los ojos azules del doncel— Te amo, incluso más de lo que piensas— Stark podía sentir los nervios recorrer su cuerpo, pero no era el momento para acobardarse.
—¿Quieres casarte conmigo?— Se escuchó una voz a tan solo un par de mesas detrás del rubio.
Toda la gente del restaurante empezó a aplaudir a la pareja de desconocidos que le robó a Anthony la pregunta. Tony trató de disimular lo mejor que pudo su disgusto, mientras imitaba al resto de las personas. Eso fue algo que arruinó por completo la que se supone iba a ser una de las noches más importantes de su vida. Siendo el único "Sí" que escucho de Steve fue casi al final de la cita cuando le preguntó: ¿Quieres más postre?
Bien, eso había sido un completo desastre, pero eso le pasa por no haber planeado bien. Vamos, Steve le había enseñado a tener que planificar las cosas con anticipación.
Tony había pasado días reflexionando en cómo sería la propuesta ideal, algo que debía ser especial, inolvidable y por supuesto cursi, lo más similar posible a esas comedias románticas que solían ver cuando no encontraban otra película.
Idea tras ideas, y cada una fue descartada con tanta rapidez. Y luego de reflexionar y repasar nuevamente algunas que descarto, encontró una que era por demás aceptable. Pedírselo usando la pantalla de uno de los juegos de baseball que tanto le gustan a Steve. Idea tras ideas, y cada una fue descartada con tanta rapidez. Y luego de reflexionar y repasar nuevamente algunas que descarto, encontró una que era por demás aceptable. Pedírselo usando la pantalla de uno de los juegos de baseball que tanto le gustan a Steve. Quizás sea un poco cliché, pero eso lo haría romántico ¿no?. Con eso en mente, no tardó en empezar la planeación de todo, quiso comenzar a ejecutar su plan.
Pero…
Antes de empezar a hacer algunas llamadas pasó por la cocina para tomar algo de café, pero se detuvo cuando escuchó la voz del doncel hablando con la espía pelirroja.
—... La verdad no lo sé— Comentó el rubio. Tomando algo de su café con leche
—Creo que sería lindo— contestó Natasha— No sé por qué a Phoebe no le gustó que Mike le propusiera en la pantalla del juego.
Anthony no tardó en comprender el tema de conversación. Fue un comentario al recomendar que Steve vea FRIENDS como parte de su readaptación al siglo XXI, aquella serie le agradó tanto que terminó arrastrando a Natasha. Sin embargo, le parecía por demás curioso que justamente están comentando de aquel capítulo de la serie, tenía la leve sospecha que la espía pelirroja haya tocado el tema.
—Puede que te parezca lindo, pero sus amigas tienen un punto— Respondió Steve, dejando su taza en el lavavajillas— Son impersonales y bien poco íntimas.
—¿No piensas que son románticas? — Cuestionó Natasha.
—Quizás lo sea romántico para algunos, aunque a mí... no creo que sea algo que me agrade.
Y después de ese comentario, toda su planeación fue a la… siendo obligado a volver a empezar.
La próxima idea tardó en llegar. Ambos podían hacer un viaje, solo ellos dos teniendo un día libre acampando bajo las estrellas. Imagino todo; cuando sea el atardecer, con un hermoso paisaje de fondo, le propondría matrimonio, sin duda algo romántico, y por eso sería perfecto. El único problema… fue que el día escogido algún idiota de traje colorido decidió que sería un gran día para invadir la tierra.
—Fue tan frustrante— confiesa Stark a la presentadora del programa— No sabía cómo proponérselo, pero…
La puerta del ascensor del al torrente abrió, dejándole el paso libre al doncel rubio, que venía después de estar un par de semanas de viaje al extranjero.
—¡Hey! Llegaste temprano— Saludó el castaño saliendo de la cocina del piso compartido de la pareja, tenía algo de la cara manchada, aunque la mayor parte de los ingredientes se encontraba en su mandil.
—¿Tienes ahí?— preguntó curiosidad el rubio al sentir el aroma de la comida.
—Lasaña— Respondió Tony con una gran sonrisa de orgullo.
—¿Tú cocinaste lasaña?— Cuestiono el rubio.
—La verdad, los tutoriales son de mucha utilidad— Contestó Stark— Ahora, porque no te pones guapo para cenar juntos.
Luego de unos minutos, la pareja estaba disfrutando de la comida casera en el balcón, una cena romántica que Tony había preparado con la única intención de consentir al rubio luego de lo que posiblemente fueron días estresantes para el doncel. Mantenían una pequeña conversación, que probablemente se olviden mañana; fue en ese momento, cuando Steve levantó la copa de vino de la mesa, Tony vio como en su mano del rubio, estaba el anillo que había escondido en su habitación.
—Eh… Steve…— Trato de hablar a Tony, sintiendo como las palabras se iban perdiendo en su garganta.
—¿Si, Tony?— Cuestionó el doncel. No recibió respuesta, pero pudo averiguar lo que quería el castaño, al descubrir que su vista no se separaba de su mano. Steve se dio cuenta rápidamente de su error, se olvidó de quitarse el anillo— Oh… Lo siento… Yo no… Es que encontré donde lo escondía hace unos días… Solo quería verlo y me olvidé quitármelo.
Steve, entre sus excusas, se quitó la joya para dejarla sobre la mesa, lo más cerca posible del castaño. Tony se reprendió mentalmente por no haber ocultado el anillo en su taller.
— No— Respondió Tony levantando el anillo sobre la mesa para volver a dárselo al rubio— Quedártelo, es tuyo.
—Estás molesto— Dijo el rubio.
—No lo estoy— Contestó Tony, mirando en anillo que tenía entre sus dedos— Es solamente que desde hace tiempo, estuve buscando una forma de decirte, pero no encontré un buen momento para decirte que yo…— Se interrumpió al ver al rubio mirándolo atentamente— Yo te amo, de verdad lo hago; incluso cuando pensaba que mi corazón era de piedra. Y deseo pasar el resto de mi vida contigo, para decirte lo mucho que te amo, y usar todo mi dinero para demostrarlo, consintiéndote, incluso si eso le lleva a la quiebra… Tengo tantas cosas que quiero hacer contigo— Confesó Tony— Aunque quizás sepa cuál es la respuesta, sin embargo, aun quisiera preguntarte… Steven Grant Rogers ¿Quieres casarte conmigo?
Quizás no sea algo que Tony pudiera planear con anticipación, pero era un Stark, tenía una lista de todas las cosas que hizo y salieron bien por tan solo seguir sus instintos. Aunque sinceramente, él nunca esperaba que en esa lista figuraba su propuesta de matrimonio, tampoco era algo que arrepiente; porque ver al rubio bajo las luces de la ciudad con una bonita sonrisa diciendo "acepto", era lo mejor que pudo haber visto en su vida.
Se escucharon suspiros de más de uno en el público, provocando una pequeña risa en Stark.
—¿Quisieran saber más?— Pregunto el castaño a la gente, recibiendo una respuesta efusiva del público— Me gustaría, pero no puedo, estamos en horario familiar.
—Y por desgracia, también se acabó nuestro tiempo— Comentó la mujer— Fue un gusto tenerlo aquí, señor Stark.
Luego de la despedida de la presentadora al su público y dar indicaciones sobre el show de la siguiente semana, las cámaras se apagaron; dándole al castaño completa libertad de salir del estudio, y volver a su mansión con su futuro esposo y ayudarle a empezar a desempacar de lo que será su futuro hogar hasta los próximos años.
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¡Hey! Aquí Cielo.
¡¡Vivan los novios!!
Espero que les haya gustado, si es así no olvides reaccionar, comentar y compartir.
¡Muchos besos!