10 de Dic, 2020.
Y ahora que no estás aquí, en la ciudad,
me sentiré un poco libre de caminar por ahí
y no mirar los coches blancos pensando que podrías ser tú.
Sabes, te has ido
y de momento el cielo se ha tornado gris.
-quizás lloremos tu partida-
Ojalá lleves contigo todo mí dolor,
mí agonía, mis secretos y mí culpa.
Te hubiera pedido que arrancaras
este lado izquierdo que tanto me pesa
y lo abandones en la Patagonia.
Pero cuanto más lejos te sienta,
más grande será el abismo,
más fuerte será el escándalo
y más débil será la rompiente.
Pero procuraré,
incansablemente,
olvidarte.
Me deseare libre de ti Sr. R,
pronto en mí cumpleaños.
Pretendamos que no estés aquí para entonces.
Sin más preámbulo,
adiós, cuídate
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