Caigo ante lo profundo de tus encantos, ebria de tu amor me sostengo de tus labios, de tus carnales besos de fuego que me vuelven ceniza, que arden por el calor con que tú boca se hunde en la mía.
Adicta a tus caricias que queman y son como brasas que me desintegran y en una misma hoguera se confunden y se vuelven uno.
Borracha, sin rumbo, voy escalando tu cuerpo, tu piel adorada y tan deseada por mi...
Estoy descubriendo minuto a minuto cada poro, lunar y pliegue que escondes tras la cortina de tu dermis, del amor...
Leregi Renga












