2022. Menudo año… alguien me dijo, en una sala de reuniones hace unos cuantos meses, que lo único que esperaba es que hubiera sacado algo del tiempo compartido, fueran cosas buenas o malas. Y, la verdad, es que ha sido así. De este año me llevo muchos aprendizajes. Algunos tan obvios como la importancia de un buen liderazgo, sano, motivador, que ayude a hacer crecer a los equipos y los empodere. Otros menos evidentes, como qué significa de verdad posicionar una función, que va (digan lo que digan) de colaborar, de trabajar en equipo, de crear proyectos juntos, de confianza... Ah, la confianza. Confianza en los que tienes al lado. En los que te ayudan a construir. En el talento. Por eso me siento feliz de haber vuelto. De reencontrarme con un grupo de personas con ganas de construir, de sumar. De ser. Y todo para, en un tiempo record, entregar los primeros resultados. Todo para tener un proyecto sólido de cara al 2023, ambicioso, puro rock’n roll y que es el primer paso de todo lo que está por venir. Me gusta la hoja de ruta que tenemos. Me gusta lo que somos y me gusta más lo que podemos llegar a ser. ¡A por el año que viene! GoGoGo!! #SomosSabadell https://www.instagram.com/p/Cm1baMBoDay/?igshid=NGJjMDIxMWI=













