¿Sabes? No es lo mismo escuchar las realidades viniendo de otras personas, a escucharlo de tu parte, no sabes lo mucho que me dolieron tus palabras, esa manada de puñales que lanzaste a mi dirección. ¿Es muy difícil entender que me haces vulnerable?. ¿Acaso no entiendes que tu eres como mi cristal?. Tu caes, te rompes, dañas a quien te recoge y te repara, que en este caso soy yo. ¿Cuantas veces debo explicarte que me encantas?. ¿Cuantas veces debo repetir que te quiero?. ¿Que quiero cuidarte de todos? Porque eres mio o eso me quiero hacer creer. ¿Cuantas veces debo explicar que me haces cambiar mi forma de ser? Muchas veces... no en el buen sentido, que sacas mi lado odioso, posesivo, altanero, pero también, mi lado cursi, sensible, amoroso. ¿Cuantas veces debo hacerte saber que importas demasiado? Al punto en el que cuando sales, me quedo despierta hasta recibir un ‘’Ya llegue’’ de tu parte, al punto de rezar por ti cada larga noche, al punto de preguntar a tus familiares por ti. ¿Cuantas veces te digo que contigo mi dignidad se fue a la basura? Recuerda que son incontables las veces que así estuviéramos molestos, te escribí, te busque. ¿No te cansas de escucharme decirte que te extrañare? Si en algún caso dices que si, te paso el dato de que llorar con tanto sentimentalismo por ti, cansa mas, cansa tanto que caigo rendida del sueño. Compañero, date cuenta que lo estoy dando todo por ti, que tienes en tus manos... mis sentimientos, mis pensamientos. Te estoy dando algo que no puedo recuperar... mi tiempo, y tu estas ahí tratándome como la persona mas insignificante del mundo.