Barra brava de Sofia Arriola
Barra brava de Sofía Arriola. Patronus, 2020
Hoy en la sección tortilibros les traigo el poemario de Sofía Arriola
Siempre es emocionante encontrarse con otras poetas que desean expresarse poéticamente dándole al deseo lésbico rienda suelta.
Así me encontré con el poemario de Sofía bellamente editado por los compas de Patronus, con una tapa e interiores que ilustran un poemario en el que se conjugan las andanzas futboleras, con los amores lesbianos, y los desamores, desde ya.
Como advierte Gabi Borrelli en la contratapa a quien abra este libro: "inspirá profundamente y controlá las pulsaciones porque los poemas se agolpan en las hojas como la hinchada contra el alambrado para festejar el gol."
todo eso que hice
hermoso o imponente
como una arquitecta
podía vaciarse
sobretodo si para llegar
a ese banquete
ponía cocodrilos
guardianes
amenazantes
en la puerta
que vos saltabas
llena de destreza
para rescatarme (de Disney princesas)
El amor romántico es uno de los temas presentes, que se cuenta, que se vive y se sufre. Que se gambetea, y se lo toma con humor para no perder por goleada.
te regalé
una rosa rococó
que empezó
a marchitarse
a ahogarse
sin aire ni agua
y vos también
y yo también
si no pudimos
darnos oxígeno
ni sacarlo
de rocas lunares
qué pretenciosa soy
si la NASA no lo logró
si no hay atmósfera
mi gesto de amor
en realidad traía
nuestra muerte (de Lunáticas)
el amor, la droga dura, y sus secueles aparece siempre a lo largo del poemario. Con sutilezas y con imágenes simples, la idea del amor romántico y sus consecuancias se expone, en escenas tiernas y bien iluminadas.
Pero son a mi entender los poemas dedicados al inicio de la sexualidad o a los roces del amor, donde la aparición de la sensualidad y el deseo lésbico rompen con toda la posibilidad de estar leyendo una poesía romántica al uso de la segunda década del siglo XXI.
Son algunos de esos poemas, los que por ejemplo, me traen imágenes como las que vimos en "Las mil y una" la película de Clarisa Navas en Netflix este año.
Cielo
Me delataban al llegar a casa
mis zapatos embarrados del colegio
¿Estuviste jugando al fútbol?
preguntaba papá al verme.
Tantos años después
visito nuestro lugar escondido
de rateadas a la hora de gimnasia
la estación de tren abandonanda
en donde nadie nos viera
descubrir nuestros cuerpos
que mi mundo se resuma
a levantarte esa pollera con tablas
minetras moría de calor
por el pasto demasiado crecido
por el calor acumulado
en la chomba blanca de piqué
y por nosotras
sobre todo por nosotras
con diciséis años
queriéndonos sacar esas ganas
con miedo
de que la piel diga dónde
sobre todo si nos decía
que dónde
era en la otra.
Hoy me río y pienso
la cara que tu vieja pondría
de enterarse cómo vos
me agarrabas fuerte
contra la pared de la estación
la cara que mi papá pondría
de saber que el barro que me ensuciaba
era de animarme a jugar
con las rodillas en el cemento
vos sentada sobre mi lengua
y yo ocupándome
de que creas que te sentaste
sobre una nube
cuando eso
se parecía al cielo.
El juego que se juega, intentando no ser delatadas, permitirse sentir y encontrarse en el cuerpo de la otra. Otorgar a esos años de exploración, de juegos eróticos y de pasión, una dimensión que la poesía y la rememoración alumbran.
Los poemas de Sofía se nos quedan entre nosotras, son parte de este contarnos las anécdotas, las risas, y las ganas incontenibles, de jugar a la pelota, de jugar con la otra en la cancha del amor y la pasión.
Sofia Arriola
Barra brava
https://tinyurl.com/barra-brava-sofia-arriola
Patronus, Munro, 2020, 1ra ed
76 pags ; 13 x 17 cm ; tapa blanda