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This moment happened in the role with Darius and I had to draw it, thanks 🩷
I'll translate it later 🤘🏼
—¡Wool!—la voz de Darius resonó en la sala de ensayo, segura y exigente—. Ensaya este paso conmigo.
Louisa levantó la mirada de su libreta, pestañeando con incredulidad.
—¿Yo? ¿Por qué no le pides a alguien más? Puedo pedirle a una de las bailarinas, estara aquí de inmediato...
—Quiero ensayarlo contigo—la interrumpió exclamando con seguridad como si fuera la cosa más obvia del mundo. Dio un paso hacia ella, extendiendo la mano—. Anda, ven.
—No sé bailar, Darius—protestó, abrazando su libreta contra el pecho—. No tienes que perder el tiempo enseñándome.
Él soltó una risa breve y encantada.
—No es perder el tiempo, Wool. Considerarlo como una inversión... Si aprendes, siempre podré ensayar contigo—la miró de arriba abajo con una sonrisa divertida—. Además, no hay nadie más aquí que me siga el ritmo como tú.
Antes de que ella pudiera responder, Darius cerró la distancia entre ambos y, sin pedir más permiso, tomó su mano y la jaló con suavidad pero sin dejar espacio para negarse.
—¡Oye!—protestó Louisa, aunque sus pies ya estaban siguiendo los primeros pasos que él marcaba.
—Relájate—murmuró él con un toque de diversión en la voz—. Yo te guío.
Su mano descansó con firmeza en la cintura de Louisa, manteniéndola cerca mientras la conducía con una facilidad irritante. Cada vez que ella tropezaba o dudaba, él la sostenía con la misma confianza descarada, como si no se le pasara por la cabeza que pudiera fallar.
A pesar de sus intentos por mantenerse seria, Louisa terminó dejándose llevar poco a poco. Darius lo notó de inmediato, y con una sonrisa más amplia, la giró con un movimiento fluido, disfrutando de cómo el rubor en sus mejillas se intensificaba.
—¿Ves? No es tan difícil o yo soy un excelente profesor—dijo, inclinándose un poco hacia ella— Sabía que te encantaría estar en mis brazos.
—¡Cállate!—soltó Louisa, más nerviosa que molesta.
—¿Qué?—replicó con un falso tono inocente, guiándola en otro giro más exagerado, solo porque podía—. Deberíamos practicar más seguido. Por… profesionalismo.
Pero el brillo travieso en sus ojos delataba que, para él, no tenía nada que ver con el espectáculo.