Game Over
Naevia aun dormia placidamente cuando Anna abandono su dormitorio antes de acariciar a la péquela Eve, la cual también dormÃa profundamente sobre la cama de la castaña, tomo su escoba y salió lo más silenciosamente posible que pudo. Eran aproximadamente las 6 de la mañana cuando Annabelle abandono las mazmorras con dirección al campo de quidditch, querÃa aprovechar aquella mañana para entrenar un poco y no querÃa que ningún Gryffindor, especialmente ningún James Potter arruinara aquella idea, como habÃan venido haciendo durante los últimos dÃas.
Cuando llego al campo este se encontraba desierto, asà que Anna se dispuso a comenzar su entrenamiento antes de que alguien intentara arruinar aquel plan, libero las bludger y hechizo la quaffle para que esta se moviera por voluntad propia y esto le dificultará anotar. Anotó un par de tiros y fallo otros tantos cuando las bludger aparecÃan e intentaban hacerla caer de su escoba. Todo marchaba tan tranquilo y monótono como siempre sucedÃa durante las prácticas, hasta que vislumbro por el rabillo del ojo que alguien la miraba desde el otro extremo del campo en donde se encontraban las gradas, coloco la quaffle bajo su brazo y con la mano libre guio su escoba hasta las gradas, cuando estuvo a un par de metros de las gradas, descubrió que quien la habÃa estado observando era Sergey, el primo de Scorpius y noto el ligero rubor en sus mejillas  «¡Por Merlin Anna! — Anuncio Naevia con ligera emoción — ¡Vaya que le gustas a ese pequeñin! — Sergey las miraba desde el otro extremo y cuando noto la mirada de las chicas sus mejillas se encendieron, provocando que bajara la mirada hacia la rebanada de pastel de calabaza que comÃa — Creo que James ahora tiene un rival — Anna rodo los ojos y volvió la mirada hacia el libro que estaba leyendo.»
—   Hola — saludo la castaña, algo divertida al recordar lo que Naevia habÃa comentado algunos dÃas atrás — ¿Espiando a la competencia?
—   Yo… no… no te estaba espiando — respondió el mago, totalmente avergonzado por haber sido descubierto — solo buscaba un lugar tranquilo para pensar, imagine que no habÃa nadie aquà pero… ya estaba por irme — su puso de pie y metió las manos a los bolsillos de su abrigo — Lo siento — se disculpó y Annabelle no pudo evitar reÃr.
—   ¡Vamos Sergey, solo estaba bromeando! — dijo la castaña mientras apoyaba ligeramente los pies en el filo de las gradas — Escuche que eres el nuevo integrante de Hufflepuff.
—   Si — asintió el mago algo sorprendido por la velocidad a la que viajaban las noticias en aquel colegio.
—   ¿Te gustarÃa practicar conmigo? — se impulsó con los pies, alejándose nuevamente de las gradas — Bueno, si es que no tienes algo mejor que hacer.
—   No he traÃdo mi escoba — reconoció con pesar, mientras se encogÃa ligeramente de hombros.
—   Bueno… — la castaña mordió ligeramente su labio y pensó en cómo solucionar aquello — creo haber visto algunas en aquella bodega donde guardan el equipo, no hay ninguna nimbus pero se ven decentes. — Las miradas de ambos se dirigieron hacia aquel cuarto.
—   Okay, ahora vuelvo — anuncio el mago antes de salir disparado hacia aquel lugar.
Trascurrieron algunos minutos hasta que por fin Sergey encontró una escoba adecuada y regreso hasta el campo en donde Annabelle se encontraba flotando sobre su escoba, el mago se acercó a ella dedicándole una tÃmida sonrisa.
—   Fue lo mejor que pude encontrar — ambos miraron la deteriorada escoba y rieron mientras que la castaña quitaba el hechizo que habÃa lanzado sobre la quaffle — Espero no terminar colgando de uno de los aros — fruncio el entrecejo y lanzo un suspiro.
—   Esperemos que no, no creo que a Scorpius o a tus hermanos les haga gracia que termines en la enfermerÃa por culpa mÃa — dijo mientras le lanzaba la quaffle — Muéstrame lo que tienes.
Sergey tomo la pelota y asintió con el rostro antes de salir volando hacia la zona de anotación, la castaña tomo la escoba con ambas manos y emprendió la marcha. No le causo mayor conflicto el arrebatarle la pelota y salir disparada hacia uno de los aros, pero pudo comprobar por que el mago ahora formaba parte del equipo de su casa, cuando este impidió que la pelota entrara en el aro, la castaña sonrió complacida al comprobar que aquel no serÃa un enfrentamiento fácil, descendió sobre sus escoba y tomo la quaffle antes de que esta tocara el piso y miro por el rabillo del ojo para comprobar si Sergey la seguÃa o no.
— ¡Oh vamos Sergey, no me lo hagas tan fácil! — se quejó la castaña cuando hizo que la quaffle entrara por unos de los aros.
Se abalanzo hacia el campo sosteniéndose con una mano de la escoba para equilibrarse y poder tomar la quaffle, miraba de reojo la localización del mago cuando una punzada insoportable le taladro la cabeza, se llevó ambas manos a las sienes en un intento fallido por mitigar el dolor, pero este solo se intensifico más, la castaña podÃa sentir como si su cabeza se partiera en dos y no pudiera hacer nada para evitarlo, cerró los ojos, apretó los parpados y en lo que le pareció solo una fracción de segundo fue como si pudiese ver a través de los ojos de alguien más, alguien que se encontraba tirado sobre el suelo de la torre de astronomÃa, podÃa sentir su dolor como propio, tan nÃtido y real que le atemorizo el descubrir que ese alguien no podÃa ser nadie más que Albus. Tan rápido como llegaron esas imágenes, también se dispersaron, dejándola tan aturdida que no pudo notar el par de bludger que se acercaban velozmente hacia ella, volaban a tal velocidad que era como si las pelotas hubiesen sido creadas especÃficamente la finalidad de hacerle daño. La primera impacto directamente en su brazo izquierdo y pudo escucharse el inconfundible chasquido que provocan los huesos al quebrarse a la mitad, seguido de un ensordecedor grito de dolor.
Sergey miro horrorizado desde el otro extremo del campo, mientras que intentaba mantenerse sobre la escoba, pues esta habÃa comenzado a jalonearse en cuanto las bludger comenzaron su ataque. Se sentÃa impotente al no poder hacer nada por ayudar a la castaña e intento detenerlas bludger con un hechizo pero estas lo esquivaron y una de ellas impactó contra la escoba de Annabelle a pesar de que caÃa en picada, pues habÃa perdido el control a causa del dolor que le causaba su ahora brazo roto y cuando la bludger impacto contra la escoba, la castaña salió disparada hacia el poste de uno de los aros de anotación, provocando que perdiera la conciencia y su cuerpo de desplomar sobre el pasto. Sergey miro las pelotas volar de un lado a otro, como si se prepararan para un nuevo ataque, pero un par de segundos antes de que su escoba volviera a la normalidad y pudiera recobrar el dominio, las bludger fueron alcanzadas por lo que parecÃa ser un hechizo explosivo, el cual las hizo volar el mil pedazos. El mago voló hacia donde Annabelle, lo más rápido que aquella vieja escoba le permitió, bajo rápidamente, pero tuvo miedo de tocar a la castaña pues no querÃa ocasionarle más daño si intentaba moverla, tomo el rostro de la chica entre sus manos y comprobó para su tranquilidad, que aun respiraba, con dificultad pero aun lo hacÃa. Busco con la mirada a la persona que habÃa lanzado aquel hechizo pero comprobó que el campo se encontraba totalmente solo.
—   Ahora vuelvo — susurro con voz entrecortada, mientras colocaba con cuidado la cabeza de la castaña nuevamente sobre el pasto — iré a buscar ayuda… iré a buscar ayuda y estarás bien.
(Como invitado especial tenemos a @s-forgottensoul​ xd okay ya)











