4. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Efesios 6:4
No desquites tus frustraciones, tus problemas, tus complejos, en tus hijos, no descargues sobre ellos tu ira y amargura, no apagues su corazón, no quebrantes su espíritu.
En la escritura podemos ver la importancia y trascendencia de la bendición y la maldición de los padres sobre los hijos, la palabra hablada con autoridad puede ser de vida o muerte para tus hijos, no solo física sino espiritual, tenemos muchos ejemplos en la Biblia sobre esto, como la bendición de Isaac a Jacob y la maldición a Esau (Genesis 27).
No permitas que el enemigo use tus labios para destruir tu casa y a tu descendencia, pues la palabra también da advertencia sobre el uso de la lengua y sus consecuencias.
Salmo 3:7
… los dientes de los perversos quebrantaste
Mateo 15:11
No lo que entra en la boca contamina al hombre, mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
Salmo 140: 9,11
La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
El hombre deslenguado no será firme en la tierra.
Salmo 32:3-5
3. Mientras calle se envejecieron mis huesos, En mi gemir todo el día,
5. Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad.
Así tristemente vemos a generaciones que llegan a viejos llenos de males, inconscientes de sus hechos y sin arrepentirse, afligidos por su propia lengua.
Hebreos 4:12 Por que la palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. La palabra de Dios se cumplirá en ti, la conozcas o no, lo aceptes o no, porque el cielo y la tierra pasarán, pero su palabra jamás pasará. (Mateo 24:35)
Por esto debemos orar en todo tiempo y vaciar nuestras preocupaciones y miedos donde es debido...
1 Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.











