Disco #21: The Ganjas – Daybreak
Hubo un tiempo (principios del 2000) en que música chilena de este siglo no había escuchado. Como estaba descubriendo bandas y canciones, esas cosas llevan a más cosas afines, entonces la música chilena (salvo lo típico, Los Jaivas, Los Tres, Los Prisioneros, Chancho en Piedra, etc.) no la tomaba mucho en cuenta, valga la redundancia, sin darme cuenta.
En ese tiempo, eso sí, era fanático de comprarme revistas de música, mayormente Rockaxis, las que mostraban nuevas bandas o algunas ya consagradas, y siempre había alguna agrupación chilena la cual, o no me interesaba, o los leía y (muy típico de mí) las olvidaba.
Pero eso no pasó cuando leí un reportaje a The Ganjas. Todo lo contrario, me pareció que era una banda genial, por la postura que mostraban en ese momento, además de lo que mencionaban del tipo de música que tocaban. Y cantaban en inglés.
Además, en ese tiempo (año 2007) estudiaba, y tenía un compañero que los había visto en vivo (que tenía el thrash metal como estilo predilecto), y dijo que eran una mierda. Entonces, sentía que había que ponerle atención, porque no era algo que le gustase a todos.
La cosa es que de alguna manera (no recuerdo exactamente cuál, supongo que fue préstamo) me conseguí el disco “Daybreak” en audio. Y lo primero que recuerdo es que me gustó, solo por la primera guitarra que sonó (hard rock, incluso grunge). De ahí para adelante, literalmente fue un viaje maravilloso. De hecho, ese disco lo copié y se transformó en un disco favorito para esa época.
Después, perdí y no supe más de ese disco (por formateos de computador y otras cosas), hasta que pasado un tiempo me puse a recordar bandas que escuchaba antes (y aparte que aparecieron tres discos y un compilado más de ellos en esta época), entonces me metí a Spotify, y escuché de nuevo el “Daybreak” (además de todos los discos de ellos). Y apareció el mismo sentimiento de la primera vez, intacto.
Actualmente es uno de mis discos favoritos para viajar (ya sea de un punto a otro o mentalmente), sin contar lo atormentado que suena (el año pasado The Ganjas celebró 20 años en una tocata y cuando presentaron las canciones de este disco decían que fue una época densa emocionalmente hablando para ellos), lo que lo hace un disco “maldito”, pero además es uno de los más celebrados. Para mí sí lo es.














