Crónicas Romanas: El Dinero.
Reagan: Yo tengo una duda... ¿De dónde sacamos dinero para... todo?
Scott: Vendemos oros.
Santiago: Pffft... Hago comerciales para L’Oreal, ¿No era obvio?
Reagan: Ah... -le mira el cabello-
Santiago: Es tan valioso que cuando me explotó la bomba lo primero que pensé fue: “MIERDA, EL CABELLO”, Pero me lo había amarrado antes así que no hubo drama.
Sally: Porque antes muerto que con pelos de escobeta.
Reagan: Si algo le pasa a tu cabello montamos en armas y destruímos el mundo.
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“Cuando tu compañero te revienta una bomba en la cara...-se acaricia las puntas del cabello con la mano chamuscada- Se maltrata mucho, ¿verdah?”















