AU | OTTO
somewhere, 1823
O T T O.
¿Te has preguntado alguna vez que es lo que sucede cuando las velas se consumen y la lumbre se va? ¿Quien habita en la densa oscuridad? Otto se acuesta con el temor de no volver a despertar nunca. Se ha cubierto con las sábanas por encima de la cabeza y la pesada almohada ahora es su escudo, su armadura.
En el lecho contiguo, su pequeña hermana Emilia de tres años parece haberse dormido. Otto está alerta con cada pequeño sonido que lo rodea. No es la primera noche que pasará en vela y ha aprendido a diferenciar los bramidos de las cabras, los balidos de las ovejas y los de las vacas. También reconoce, en la respiración alterada de Emilia, cuando lo aterrador los acompaña. Otto no llora. No. Su padre se lo ha prohibido a los cuatro años. Hoy con seis, él cree que con la bofetada de aquel día, su padre le arrebató las lágrimas para que nunca más pudiera hacer uso de ellas.
Otto tiene miedo. De verdad tiene mucho miedo, en especial cuando los animales afuera enloquecen. Allá todos emiten sonidos. Para el niño sólo es el aviso de lo peor. La madera del suelo en la cabaña comienza crujir. Otto está seguro de que, por la secuencia en los pasos, es un animal. Sin embargo no quiere descubrirlo. Hunde su rostro en la almohada conteniendo la respiración y un grito. Sea lo que sea ya está dentro.
Comienza a rezar, Otto.












