Noche de guardia
-No podía remediar que esas cosas pasaran. El chico era su compañero, debían pasar tiempo juntos, quizá más del que quisiera, y ahora, según la hoja de las guardias, esa misma noche estarían solos en la comisaria. Sí, lo consideraba todo un peligro, sobre todo porque tras todo lo que había pasado y a pesar de intentar distanciarse, lo único que conseguía era sentirse cada vez más cercano a él. Cuanto más le conocía, más le gustaba, por lo que sí, era un peligro pasar otra noche a solas con él allí. Al verlo aparecer se acerca a él con un café, cosa que ya empezaba a ser una costumbre entre ellos, una costumbre que le gustaba- Buenas noches señor Lowell.








